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Boulevard

La familia Escarrer se rompe por la primogenitura

Sebastián Escarrer Jaume, descabalgado en su día de la vicepresidencia de Meliá por votación democrática, había declarado que "es imprescindible que nuestra familia permanezca unida"

Sebastián Escarrer Jaume, con la barba que cultivó tras ser desplazado por su hermano Gabriel de la vicepresidencia de Meliá.

En septiembre de 2000 moderé un debate entre Sebastián Escarrer Jaume y Simón Pedro Barceló Vadell, si bien el arbitraje estaba de más dada la cortesía reinante. Antes de salir a escena, el entonces vicepresidente del Grupo Meliá felicitó con efusividad al entonces y ahora copresidente del Grupo Barceló:

—Enhorabuena por el nombramiento.

—Y enhorabuena también a ti por el tuyo.

—Sí, pero yo solo soy vicepresidente, y tú eres presidente.

La decepción era patente. Por tanto, la insatisfacción que esta semana ha desembocado en la salida de Sebastián Escarrer del consejo de administración de Meliá no se incubó cuando perdió democráticamente la primogenitura a manos de su hermano Gabriel Escarrer Jaume. Ya en la vicepresidencia se hartó de esperar la jubilación de su padre Gabriel Escarrer Juliá, todavía hoy presidente aunque sin funciones ejecutivas.

Cuentan que el patriarca Escarrer se encontró un día con su colega Gabriel Barceló Oliver, y le preguntó inquieto:

—La sucesión os está funcionando en vuestro grupo, ¿cómo la habéis montado?

El empresario hoy nonagenario advirtió las reticencias de su coetáneo, así que le replicó a Escarrer:

—¿Pero tú quieres retirarte realmente?

La respuesta es impublicable y negativa. También Rupert Murdoch, anfitrión en Mallorca de los Barceló, asumió la dirección ejecutiva del canal Fox News a los 86 años.

Sentado cara al público entre Sebastián Escarrer y Simón Pedro Barceló, contemplé una escena que ayuda a comprender el dramatismo de la ruptura familiar sellada esta semana. En el auditorio se hallaba María Antonia Escarrer Jaume, la más inteligente de la segunda generación aunque admito mi parcialidad. De repente, y sin venir a cuento, el vicepresidente de Meliá imploró con vehemencia:

—Es imprescindible que nuestra familia permanezca unida.

Y desde mi posición privilegiada, se advertía perfectamente que Sebastián Escarrer dirigía la mirada y las palabras a su hermana.

Mi gran amigo médico me corregirá que lo mejor de la segunda generación es Mercedes Escarrer Jaume. Me costaría rebatirle, porque la ilustre pediatra posee un empuje envidiable, y me demostró que la ambición es hereditaria al confesarme en el hotel Palas Atenea de su familia que "creo que no hubiera sido mala, si me hubiera dedicado a la hostelería". Y la hermana autodescartada de la carrera sucesoria también me iluminó con antelación sobre la fractura de esta semana:

—Se trata de que los 19 nietos de mi padre tengan la misma probabilidad de llegar a Meliá.

La salida a Bolsa fue diseñada por Sebastián Escarrer con las enseñanzas impartidas en la Wharton School, donde también se ha formado su descendencia. Ningún otro grupo turístico local ha recurrido desde entonces a la financiación en los mercados, lo cual da idea de la hostilidad a esa fórmula. El primogénito acarició la sucesión efectiva, pero en marzo de 2012 llegó el mazazo de la sustitución por su hermano Gabriel. Recuerde dónde leyó antes el procedimiento seguido, bajo el titular "La sucesión de Escarrer se decidió por votación democrática".

Me lo confirmó el propio y muy dolorido Gabriel Escarrer padre tras la regañina de ordenanza, "porque tengo que leer tus artículos con diccionario". La sucesión, la primogenitura stricto sensu, se acordó tras una "evaluación de 360 grados" en la que se pronunciaron todos los escalones de Meliá. La victoria por goleada fue para el actual vicepresidente ejecutivo y consejero delegado, que descabalgó a su hermano fundamentalmente porque se le atribuían la cercanía paterna y los pies en el suelo. Continuará.

Reflexión dominical hipocrítica: "Se escucha a muchas personas repartiendo el salario de los demás entre los profesionales sanitarios, pero a nadie que sacrifique su propio sueldo a tan digna causa".

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