El Gobierno de Reino Unido ha confirmado este martes un nuevo retraso en la entrada en vigor de los controles fronterizos pactados en el acuerdo para el Brexit sobre las importaciones de alimentos y productos animales y vegetales procedentes de la Unión Europea con el fin de dar a las partes afectadas tiempo adicional para prepararse para los nuevos controles.

"Tras escuchar las opiniones de la industria, el Gobierno ha acordado un retraso de tres meses para la introducción de los controles sanitarios y fitosanitarios restantes, así como controles aduaneros completos para las mercancías de Irlanda del Norte que no cumplen los requisitos, que ahora se introducirán a partir de enero de 2024", ha anunciado el Gobierno británico.

Asimismo, "para dar a las partes interesadas más tiempo para prepararse para los nuevos controles", los controles adicionales se implementarán en abril de 2024 para los productos animales, plantas, productos vegetales y alimentos (y piensos) de alto riesgo de origen no animal procedentes de la UE.

Con el cumplimiento de su Estrategia Fronteriza 2025, Reino Unido introduce un nuevo régimen global para controles de seguridad y bioseguridad, incluyendo por primera vez la introducción de controles a las importaciones desde la UE y el uso de las libertades del Brexit para simplificar los controles de importación sobre productos de todo el mundo.

El Ejecutivo británico ha reconocido que, al desarrollar el nuevo modelo operativo de objetivos fronterizos, ha sido consciente "del pequeño impacto potencial sobre la inflación", que estima en menos de dos décimas en tres años.

"Una vez implementadas por completo, estas importantes medidas posteriores al Brexit traerán, creo, beneficios considerables a la economía y al comercio de Reino Unido, y el Gobierno está dispuesto a apoyar a las empresas durante esta transición", ha asegurado ministra del Gabinete Lucy Neville-Rolfe.