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Diario de Mallorca

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Arte

MR Dripping: "Me siento reflejado con la mentalidad ganadora de Rafa Nadal, a quien me gustaría pintar en vivo”

El artista del goteo más cotizado del mundo ha visitado Mallorca invitado por Gallery Red

MR Dripping, nombre artístico del pintor barcelonés Mark Ríos B.RAMON

De estreno en Mallorca, ¿qué conclusiones saca de esta visita?

Es mi segunda visita, conozco poco de la isla. Yo soy de Barcelona y por lo poco que he visto se parece al litoral de la Costa Brava. Tampoco conozco a los artistas de aquí, salvo a Elena Gual, con la que ayer [el pasado miércoles para el lector] colaboré con Gallery Red. Los dos somos artistas jóvenes que usamos espátula, aunque de manera diferente. La verdad es que nuestro trabajo se complementa muy bien.

¿Por qué apostó por esta colaboración?

Creí que podría ser muy interesante porque Elena Gual hace volúmenes y texturas pero muchas veces las hace del mismo color que el fondo, por lo tanto ella podía dar unas texturas de fondo que luego yo con mis líneas negras definiría el rostro. El resultado fue genial. Elena representa mucho rostros y cuerpos femeninos y mi trabajo de estudio siempre ha sido en esa línea. A parte de los encargos, que en mi caso me adapto mucho a lo que el cliente quiere, mantengo mi norma de usar la espátula, hacer el goteo y no tocar el lienzo, y con esas normas creo cualquier concepto. Mi trabajo para los clientes puede ser cualquier cosa pero mi trabajo propio siempre ha estado enfocado a explorar el cuerpo de la mujer y los rostros.

¿De dónde viene lo de MR Dripping?

Lo de MR Dripping viene de cuando estuve en Estados Unidos. Mi nombre es Mark Ríos y así firmaba siempre, pero empecé a hacer shows en vivo donde tiraba pintura con la espátula, que en inglés se llama drip, dripping sería la acción, y comencé a escuchar que por la calle, al reconocerme, decían: mira, The Dripping Guy. Todo el mundo me llamaba Dripping, nadie lo hacía por ni nombre. Llegó un momento en que dije: a lo mejor la técnica llama tanto la atención que tiene sentido que la incorpore a mi nombre artístico. Así que opté por MR, las iniciales de Mark Ríos, y Dripping.

¿Se considera inventor de una técnica?

No he inventado nada pero sí que he transformado una técnica que me apasionaba, la del goteo, que hacía Jackson Pollock. Siempre flipé con sus obras pero también es verdad que a mí lo que me gustaba era poder representar de una manera muy elegante y minimalista rostros y cuerpos. Me encantaría coger esa técnica que parece incontrolable y sin intervenir en la tela, sin usar un pincel para hacer un ojo, para dar detalles, realmente conseguir trabajar todas esas líneas, sin tocar el lienzo. Cogí una técnica que se hacía de un manera y la llevé a otro plano, en el que cuando lo ves por primera vez no te imaginas que está todo hecho sin tocar el lienzo. Y a la vez, la textura de la pintura, cuando ves la obra en vivo, observas que son como aguas que se han unido, no hay trazo de textura de pincel ni de nada, parece que sea un molde. Como todo es líquido, luego al secarse, por el tipo de pintura que uso, consigo que quede de un modo que no se sabe muy bien cómo se ha hecho. De ahí que sea interesante ver el proceso, porque se valora más como llego al resultado final.

¿Qué pintura usa?

Un esmalte con poliuretano que da una elasticidad que me permite lograr esas líneas. El acrílico es demasiado denso para mí. Necesitaba una textura más elástica que me permitiera hacer estos dibujos y que luego sobre todo a la hora de secar tuviera un secado con volumen, que no se quedara impregnada la tela y perdiera la esencia esta. Cuando el proceso se secado se acaba queda muy bonito por el volumen y las luces hacen que incluso pueda proyectar sombras en el mismo lienzo pero por otro lado cada vez que pinto tengo que hacerlo en plano y el lienzo tiene que estar dos o tres días sin levantarse, para que eso seque por dentro y por fuera.

Sus trabajos siempre generan sorpresa, ¿también para usted?

Sí, y esa es la parte divertida. Tengo una idea de lo que voy a crear pero no existe la obra hasta que está acabada. En ese proceso de creación, en el que estoy rodeado de gente, todos estamos expectantes por ver el resultado, y cuando llega, pues sí, puedo sorprenderme.

¿Le han salido imitadores?

Soy el único que hace esto y sí, me han salido imitadores. Mucha gente me pregunta cómo trabajo y qué materiales utilizo porque les interesa la técnica y les apetece explorar como artista, y eso siempre lo he apoyado. Ser inspiración para alguien es algo que me gusta. Pero también han salido imitadores que lo único que hacen es intentar replicar una obra mía y presentarse en una exposición basada en obras mías. Pero lo mío es accidente, no se puede copiar, son gotas, es imposible que llegue a haber dos obras iguales.

¿A usted quién le inspiró?, ¿quiénes fueron sus maestros?

Desde pequeño, por curiosidad, siempre fui muy autodidacta. Cada cosa que veía que me llamaba la atención intentaba imitarla. Es verdad que aprendí a dibujar y pintar copiando todo lo que me parecía interesante, quería ver lo que yo era capaz de hacer, pero llegó un momento en el que influenciado también por artistas, diseñadores e ilustradores quise buscar quién soy yo, cuál es mi identidad como artista, qué quiero expresar. Siempre he tratado de darle la vuelta a las cosas, ir un poco al revés, mostrar algo que no se había visto hasta ahora. Una de las primeras ideas que tuve fue: si los cuadros siempre tienen lienzo, hagamos una pintura sin lienzo. Coger una técnica puramente abstracta y llevarla a un control como el de un pincel fue algo que me atrajo y me obsesionó.

¿Todo empezó con un sueño?

Sí. En un sueño se me apareció una galería, con las manchas mías estas del dripping flotando, sin lienzo ni nada, y con luces detrás; se podían ver rostros de manera muy abstracta, algo muy bonito… Y me levanté diciendo: esto es lo que tengo que hacer.

Ha pintado delante de Tom Cruise, Will Smith, en el homenaje a Maradona en un estadio repleto, ante los jeques de Dubai... ¿Nunca le ha temblado el pulso?

Sí que me ha temblado. Al principio me ocurría con todo el mundo, ahora cada vez menos. Tuve que aprender a controlar esos nervios del momento. Esas acciones me abren muchas puertas a nivel artístico pero si me salen mal no estoy en mi estudio y no puedo quitar ese lienzo y empezar de cero. Solo hay una oportunidad y tiene que salir genial. Con Will Smith me tembló un poco el pulso, entre otras cosas porque yo era muy fan suyo y tenerlo sentado delante y pintar… Recuerdo que le dije: que sepas que normalmente lo clavo pero a lo mejor hoy no va a salir tan perfecto (risas).

También eres muy fan de Rafa Nadal. ¿Te gustaría pintar para él?

Me encantaría hacer alguna obra para él. De hecho siempre me gusta incorporar algo del mundo del deporte, como hice en su momento con Luka Modric, cuando fue elegido MVP de la Supercopa. Si alguna vez pinto para Rafa seguramente coja la raqueta y con el mango haga algunas líneas. Ojalá algún día llegue ese momento. Lo que más admiro de Nadal es que nunca se rinde, y en mucha situaciones me siento reflejado con su mentalidad ganadora, porque en la carrera de un artista -yo llevo diez años- hay momentos en que no sabes si podrás vivir de esto y te sientes perdido.

¿Qué grandes planes tiene para los próximos meses?

Uno de ellos pasa por el Mundial de Catar y otro, del que faltan cerrar detalles, por el Mundial de Fórmula 1, algo que no se ha hecho nunca antes. No puedo decir nada más.

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