La magnificencia de la Catedral de Mallorca y su relación con el entorno sólo pueden entenderse en su globalidad cuando se sube hasta las terrazas y se puede contemplar el edificio desde arriba. No son sólo las magníficas vistas que ofrece un mirador gótico de estas características, sino también los secretos de construcción y detalles personales de quienes habitaron en sus alturas. Los tesoros escondidos en las terrazas de la Catedral te los desvela DIARIO de MALLORCA.

-Escalera de acceso al campanario: En mitad de la misma, se encuentra una sala mediana donde, entre los siglos XV y XVIII, residían trabajadores de la Catedral o se refugiaban personas que huían de enfrentamientos violentos o delitos. Durante una época, la sociedad fue muy violenta y llegaron a decretarse los confines de la Seu como lugar límite para los conflictos. La huella humana se traduce en los graffiti de esta estancia, donde se distingue, por ejemplo, la firma del bandolero Sebastià Sbert. U otra inscripción breve que recoge un dramático “Pens morir”.

-Campanario: Las hipótesis apuntan que, por su orientación, el campanario habría sido levantado a partir del antiguo minarete de la mezquita originaria. El cuerpo principal que alberga las campanas es de madera. Allí se puede contemplar N’Aloy, la campana más grande, 4.670 kilos.

-Zona oriental de las terrazas: Es posible contemplar todo el sistema arquitectónico de arcos arbotantes, el costillar que sujeta la nave central, y los vitrales. Ahora son más de 80 los que iluminan el templo porque hasta el siglo XX todos los ventanales estaban tapiados.

-Rosetón central: Desde la terraza, lo que se puede contemplar con detalle es su dorso. Éste es uno de los mayores atractivos de la visita. Está formado por 1.1115 cristales de colores. Es uno de los más grandes del mundo de estilo gótico.

-Gárgolas y pináculos: Desde las terrazas pueden contemplarse con bastante detalle algunas gárgolas, que escupen el agua que baja de las vertientes del tejado y las cubiertas, además de otros elementos escultóricos, como la imagen de la Asunción de la Virgen y el relieve circular con un ángel que abre su sepulcro vacío ante la mirada de los apóstoles. Si se mira al cielo, también pueden verse lo pináculos.

De lunes a viernes el horario es desde las 10:00 horas hasta las 16:30, con turnos cada 30 minutos de una hora de duración. Los sábados es de 10:00 a 13:30 horas, también con turnos cada 30 minutos de una hora de duración. Las reserva previa de las entradas se puede gestionar a través del apartado de entradas de la web de la Seu o físicamente en sus taquillas

Los viernes de cada semana se ofrece la visita gratuita para residentes y naturales de la diócesis de Mallorca, se tendrá que adquirir la entrada en las taquillas de la Catedral y acreditar documentalmente esta circunstancia de residencia o naturalidad.