Raphael celebra sus bodas de oro en la música con Raphael: 50 años después, un álbum en el que canta con 21 artistas, desde Joan Manuel Serrat a Miguel Bosé o Vicente Fernández, y en el que constata que no tiene "fecha de jubilación ni de caducidad".

"Yo siempre estoy empezando", dijo ayer Raphael, con su incombustible sonrisa, en la presentación de este nuevo disco, un álbum en el que interpreta a dúo canciones emblemáticas de otros artistas, porque ha querido celebrar este aniversario haciendo un homenaje a quienes, como él, "han hecho la historia de la música".

Escándalo es la única canción suya que aparece en este álbum que verá la luz el próximo 2 de diciembre, una concesión a David Bisbal que "estaba emperrado en cantarla", dijo Raphael, que también incluye dos temas nuevos, 50 años después, que interpreta con Joaquín Sabina, y El cielo puede esperar, que canta con su hijo, Manuel Martos.

Pero en el groso del repertorio Raphael impone su personal impronta a temas como Cantares, con Joan Manuel Serrat; La fuerza del corazón, con Alejandro Sanz; Infinito, con Enrique Bunbury; Hijo de la luna, con Ana Torroja; Quiero abrazarte tanto, con Víctor Manuel y Ana Belén; Morir de amor, con Miguel Bosé; Volver, volver, con Vicente Fernández; Adoro, con Armando Manzanero, o El himno de la alegría, con Miguel Ríos.

Raphael no ha querido dejar escapar la oportunidad de cantar con las desaparecidas Rocío Dúrcal y Rocío Jurado. "Hemos tenido que utilizar la técnica para estar juntos", explicó el cantante, que une su voz a las de estas artistas para cantar a dúo con ellas Cómo han pasado los años, de la primera, y Como yo te amo, de la segunda.

"Este disco es un regalazo que me he hecho a mí mismo", explicó Raphael, que aseguró que la clave de su éxito ha sido "ser muy fiel a mí mismo, no dejarme llevar por cantos de sirena" ni por las modas, ir "a mi aire, a mi bola", sin dejar de "evolucionar constantemente, porque he aprendido mucho".

Más de cincuenta discos grabados, un Disco de Uranio -es el único artista español que lo ha logrado por la venta de más de cincuenta millones de ejemplares- y numerosos premios salpican la carrera de Raphael, quien ha superado enfermedades -en 2003 tuvo que ser sometido a un trasplante de hígado- sin apartarse nunca más tiempo del necesario de los escenarios.

"Como un buen currante, como un trabajador", ha respondido a la pregunta de cómo le gustaría ser recordado, mientras daba la vuelta a cualquier pregunta sobre su madurez. "Mi mejor etapa siempre está por llegar", apuntaba Raphael, que el próximo 2 de diciembre estrenará en los escenarios su nuevo disco en un concierto en el teatro Lope de Vega de Madrid.