Una ciudad prendida

El encendido navideño ayer en el Born volvió a convertirlo en paseo ciudadano - La decisión de Cort de adelantarlo un día no se saldó con una merma de asistencia al arranque de la Navidad, este año con un incremento de 390.000 euros en luces

24.11.2017 | 12:47

La Navidad empezó a repartir regalos a un mes vista. Gracias al encendido de las luces navideñas, el Born volvió a ser ayer paseo ciudadano. Con un día de adelanto al resto de las ciudades "para no coincidir con el Black Friday y un día antes con el Día Internacional contra la Violencia a las Mujeres", que tendrá lugar este sábado, Cort justificó adelantarse a Europa y prendió anoche a ciudad de electricidad. Con una puntualidad de agradecer. A las 19 se hizo la luz.

Con aplausos, la conexión del cable a la corriente hecha por los niños de la Fundación Aldaba y Nemo, ante la presencia del alcalde Antoni Noguera y la regidora de Participación Ciudadana Eva Frade fue un fue un viva de miles de watios.

Coldplay

"Palma empieza ya la Navidad", dijo el maestro de ceremonias que antes había dado paso a la Coral Infantil y Juvenil de la Universitat de les Illes Balears que con brío entonaron el Viva la Vida de Coldplay.

No ha cambiado la escenografía lumínica del paseo ni de las calles cercanas. Se mantienen las esferas suspendidas en el aire y las guirnaldas que dan luz a los árboles del centenario paseo.

Palma este año va a ser más luminosa que nunca. Un total de 250 kilómetros de guirnaldas y 6.000 módulos luminosos, que no es otra cosa que las bolas y estrellas que dan luz a la ciudad, han supuesto un desembolso de un millón de euros. Es decir, un aumento de casi 400.000 euros más con respecto al año pasado. En concreto, la ciudad del equipo de Noguera se iluminará esta Navidad con 390.000 euros más. Este regalo lo pagamos caro. Eso sí, a las más de mil personas que tomaron el paseo se les vio un brillo impagable.

"Venimos cada año. Es emocionante", decía una madre con sus dos retoños, a cual más perplejo por el lucerío.

Del grupo británico, al encendido, se dio paso como colofón al músico de Menorca Cris Juanico. El relevo fue aprovechado por muchos para irse a casa. El precio de adelantar el encendido. Hoy aún toca currar.

La fiesta del encendido tuvo un vermut. Se trataba de ir caldeando el ambiente, aunque no hacía falta porque estamos viviendo uno de los otoños más cálidos de los últimos años. Para ello se preparó un espectáculo circense con la actuación del Circo Stromboli y K.Codril.

El Día y la Nit era el montaje preparado por los el Circ Stromboli que arrancó con el "érase una vez una ciudad triste porque estaba sin luz". Para iluminar Palma, los de circo invitaron al Sol, una gigantesca bola de plástico en la que dentro se veía a una acróbata contorsionándose alrededor de una cinta que le ceñía el cuerpo.

Poco después, ese mismo efecto, la esfera plástica bajó a tierra. En esta ocasión para hacer bailar en su interior a una acróbata que no paraba de batir sus alas.

No nos pongamos graves

Ya no es novedad pero la batukada o los ritmos del tamboril han venido a Mallorca para quedarse. Aún así resulta extraño que en festejos de Navidad con protagonismo de niños, no se cuide un poco más el nivel de los decibelios.

La música ayer sonó francamente mal. Los graves estaban en su salsa, dejándonos sordos a todos.

Las bombillas y guirnaldas tuvieron un buen aliado con los globos transparentes cuyo cordel era una tira de led de colores. Los vendedores de globos hicieron caja. A seis euros cada globito. No ocurrió lo mismo con el cacareado black friday.

Ni las horas previas al encendido con la charanga de tambores y otros, fueron aprovechadas para ir a de compras y aprovechar el descuento "en algunas prendas" que oscilaba entre el 20 y el 50 por ciento.

La milla de oro no parece ser hacer diana con los descuentos del viernes negro. Las lujosas tiendas estaban vacías, tanto, que sus dependientas pudieron disfrutar del espectáculo del circo y después del encendido.

Hubo también a quien no le basta un día, y anuncia en un folio pegado a la pared de su negocio su "Black Week". Que no falte el humor entre los comerciantes.

Mientras en Estados Unidos están zampándose el pavo en el Día de Acción de gracias, ellos que son los que nos han exportado el ir de compras a las grandes superficies, básicamente, antes de Navidad con el cebo de cuantiosos descuentos, Palma se volvía luminosa en recuerdo a la tradición nórdica que colocaba velas en sus árboles para iluminar las oscuridades y calentar los fríos de las estancias.

De ahí al colocar bombillas, gracias al invento de Edison, un paso. Hoy nos iluminamos en Navidad con las led, para consumir menos y que la factura salga un poco más económica. Un detalle. El otro regalo de la Navidad anticipada.

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