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Gerardo Pérez, inspector jefe de la Policía Nacional: «Con las operaciones contra los carteristas hemos conseguido expulsarles de la isla»

La mayor parte de las víctimas de hurtos son turistas: «Los días nublados de verano ya sabemos que habrá más delitos»

"El delito más habitual es el hurto" Gerardo Pérez, jefe de comisaría

"El delito más habitual es el hurto" Gerardo Pérez, jefe de comisaría Guillem Bosch

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"El delito más habitual es el hurto" Gerardo Pérez, jefe de comisaría Xavier Peris

La oficina de denuncias de la Comisaría de Distrito Centro de la Policía Nacional de Palma son, sobre todo en verano, una especie de Babel, con decenas de turistas de todas las nacionalidades, la mayoría víctimas de hurtos. El Distrito Centro concentra el 60% de las denuncias de toda Palma. Y al frente está el inspector jefe Gerardo Pérez, que lleva tres años dirigiendo las operaciones especiales contra las bandas organizadas de carteristas.

¿Cuáles son los delitos que más se cometen en el centro de Palma?

El delito principal es el hurto, sobre todo a turistas. También sustracciones en comercios, a repartidores de empresas de paquetería, y también robos de patinetes y bicicletas.

El centro de Palma se caracteriza por su gran afluencia turística en temporada alta. ¿Cómo afecta esto a la seguridad ciudadana?

Sí. Tras dos años en los que el turismo bajó mucho por la pandemia, este verano ha sido el de la vuelta a la normalidad. Y con la vuelta a la normalidad han vuelto a subir las cifras de delitos. Somos una de las ciudades de España que más turismo recibe en relación con su población real y esto tiene un reflejo en las cifras de delitos.

¿Qué porcentaje representan los delitos cometidos a turistas en las cifras totales de denuncias?

No podría hablar de porcentajes, pero la incidencia es muy importante. Además hay que tener en cuenta que la cifra negra es mayor. Hay muchos delitos que se cometen y no se denuncian. El ejemplo habitual es el crucerista. Una persona que llega en un crucero y apenas está en la ciudad diez o doce horas, extranjero, normalmente de cierta edad y que puede llevar bastante dinero encima. Es la víctima perfecta para los carteristas profesionales. Muchas veces cuando detectan la sustracción tiene el tiempo justo para volver al barco, desconoce el idioma y los procedimientos en España, y muchas veces tiene el seguro que le cubre estas incidencias. Hay muchos que no denuncian.

¿Cuántas denuncias reciben un día normal?

En verano podemos estar en una media de más cien denuncias al día, de todo tipo de hechos delictivos. Nuestra comisaría gestiona o tramita el 60% de las incidencias de toda la ciudad.

¿Hay grupos organizados que se desplazan ex profeso en verano a Mallorca para delinquir?

Sí, lo hemos detectado y hemos puesto solución. En 2019 nos dimos cuenta de que el mecanismo clásico de detener al autor del hurto, ponerlo a disposición judicial y que quedara en libertad, no era eficaz. Decidimos darle otro enfoque y abordarlo como organizaciones criminales. Porque actúan en grupos de tres, con un reparto de funciones, se distribuyen por zonas, hay una jerarquía y una coordinación, y una estabilidad en el tiempo. Son bandas profesionales que vienen aquí en verano y en invierno actúan en Canarias. Así que empezamos a tratar estos hechos, no como delitos puntuales de hurto, sino como la actividad de una organización criminal. En 2019 hicimos una operación muy importante junto con el Grupo de Crimen Organizado y con la Policía Local. Se saldó con sesenta detenidos en Palma y Barcelona, y el juzgado dictó órdenes de alejamiento.

¿Y los sesenta formaban parte de una misma organización?

Sí, era una organización descentralizada, que se distribuían en distintos grupos. Y a raíz de esta operación el verano del año pasado pusimos en marcha una operación similar, también con la Policía Local, con dieciocho miembros identificados y nueve detenidos. Y de nuevo conseguimos que los jueces dictaran órdenes de alejamiento de Mallorca. Y este verano, a partir de Semana Santa, cuando ya detectamos que esta gente venía a empezar su campaña, activamos el grupo especial creado junto a la Policía Local para esta investigación. Y a principios de verano se identificaron a 39 miembros de la organización y se consiguió detener a diecisiete. Y para los diecisiete el juez ordenó el alejamiento de la isla, so pena de ingresar en prisión. De los diecisiete, se fueron dieciséis y uno que se quedó, ingresó en prisión.

O sea, que llevan tres años de operaciones continuadas contra los carteristas.

Sí, cada verano se ha hecho una operación conjunta con la Policía Local contra los grupos organizados de carteristas. Y el resultado es que después de la última operación han dejado de venir. Porque todos estos grupos se conocen, y hablan. Y el hecho de imputarles el delito de organización criminal y dictarse órdenes de alejamiento, hace que ya no quieran venir a Mallorca.

¿Y se ha notando en la incidencia el verano pasado?

Sí, ha bajado. La medida ha sido eficaz, al menos contra las bandas organizadas.

¿Cómo suelen actuar estos delincuentes?

Buscan aglomeraciones. Tienen conocimiento de cuándo se celebran los mercadillos y también los días de llegadas de cruceros. Actúan en grupos de tres: uno hace de chófer y los desplaza a los diferentes sitios y los otros, mientras uno dificulta el movimiento de la víctima, el otro le sustrae la cartera. Ellos mismos suelen ir caracterizados de turistas. De hecho, a uno de los detenidos le encontramos ocho sombreros del mismo modelo pero distinto color. El turista igual solo se ha fijado en que llevaba un sombrero rojo, y él en cuanto comete el hecho se lo cambia y se pone uno amarillo y ya parece otra persona. Y van intercambiándose los papeles para evitar ser identificados.

¿Cómo es un día normal de verano en la comisaría Centro?

Muy ajetreado. La oficina de denuncias recibe a un montón de gente de todos los países. Por suerte tenemos en plantilla un intérprete que habla varios idiomas y contamos también con la ayuda de los estudiantes de Filología que hacen prácticas en verano aquí y en Playa de Palma, y varios de nuestros funcionarios hablan inglés y alemán. Un día normal hay que tramitar un montón de denuncias y atestados, investigar estos hechos. Nos afecta mucho la climatología. Si el día es nublado el turista deja la playa y vienen más al centro y se producen más delitos.

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