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La fiscal pide la nulidad de un juicio por violación en Ibiza

Como alternativa, la acusación pública solicitó seis años para el procesado

El acusado, a la derecha, junto al intérprete, ayer durante el juicio en la Audiencia de Palma.

El acusado, a la derecha, junto al intérprete, ayer durante el juicio en la Audiencia de Palma.

Un problema técnico estuvo a punto de hacer saltar por los aires el juicio celebrado ayer en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Palma por una presunta violación de una joven en Eivissa. La videoconferencia se convirtió en multiconferencia y una testigo reconoció que había escuchado las declaraciones de otras jóvenes. A raíz de este incidente, la fiscal pidió la nulidad y, en su defecto, una condena de seis años para el procesado por un presunto delito de agresión sexual. Mientras, la defensa del acusado, ejercida por la abogada Cristina Samaan, solicitó la absolución de su cliente, al entender que se trató de relaciones sexuales consentidas y pidió que se admitiera la declaración de la denunciante.

Los hechos que se enjuiciaron ayer tuvieron lugar entre las 3. 30 horas y las 4.20 horas de la madrugada del 14 de septiembre de 2019 en la habitación de un hotel de la localidad ibicenca de Sant Antoni de Portmany. En este establecimiento se alojaba la denunciante. Aunque esta admitió que se besó con el supuesto violador negó que deseara mantener relaciones sexuales con el procesado.

La denunciante precisó ayer en su declaración que se sintió «incómoda» al besarse con el ahora acusado. Durante su comparecencia por videoconferencia afirmó que el procesado le había tocado los genitales por debajo de su ropa interior. Pese a su negativa, el ahora acusado habría hecho caso omiso a sus requerimientos y la habría penetrado vaginalmente en contra de su voluntad. Durante su intervención, empezó a sollozar.

Mientras el acusado mantuvo que fue sexo consentido, la víctima aseguró que se trató de una agresión sexual

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Por su parte, el acusado, un joven británico de 24 años, mantuvo ayer en todo momento que se trató de sexo consentido y que la supuesta relación entre ambos se había iniciado tres meses antes, en junio de ese mismo año. El contacto entre ambos se mantuvo este tiempo a través de numerosos mensajes de whatsapp.

El escenario que presentó el encausado durante su comparecencia judicial fue diametralmente opuesto al de la denunciante. Así, el encausado aseguró que esa noche se habían besado repetidamente y prosiguieron en la habitación del hotel. También mantuvo su versión de que las relaciones sexuales en la habitación del hotel fueron consentidas.

Contradicciones

Por su parte, la abogada defensora del procesado sacó a relucir las supuestas contradicciones de las declaraciones de la denunciante en el juzgado de instrucción sobre el supuesto consentimiento y las que realizó durante el juicio.

Tras la accidentada vista, que fue suspendida el 21 de abril por la mala traducción de una intérprete, el tribunal dictó ayer el juicio visto para sentencia.

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