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La historia de amor del «kamikaze» con un cadáver de copiloto: un último viaje antes de morir

El conductor circuló en dirección contraria por la AP-7 unos 30 kilómetros.

El conductor circuló en dirección contraria por la AP-7 unos 30 kilómetros.

La detención de un conductor que el pasado jueves circuló 30 kilómetros en dirección contraria por la AP-7 en Girona con un cadáver de copiloto causó gran impacto en Cataluña y España. Detrás de la conducción temeraria y del intento de fuga de la policía se esconde una historia de amor. O al menos, eso es lo que alegó el detenido.

El arrestado, un hombre de 66 años de origen gallego, con doble nacionalidad suiza y española, explicó que la persona muerta en el asiento del copiloto era su pareja, un varón de 88 años. Añadió que su pareja padecía una enfermedad terminal y entre los dos habían decidido hacer un último viaje. En esta ruta habrían circulado por Italia, Madrid y Vilafranca del Penedès, donde el octogenario habría muerto. Un extremo que ahora los Mossos deberán aclarar. Y es que, por el estado en que se encontraba el cuerpo del anciano muerto, hacía al menos tres semanas que había muerto. En una primera valoración, no observaron indicios de criminalidad en el cadáver.

Los hechos se desencadenaron hacia las doce del mediodía cuando los Mossos recibieron un aviso a través de Centro de Coordinación Policial y Aduanera de la Policía de fronteras francesa (PAF) que informaba de que un conductor que iba por la A9 a la altura del Voló había realizado un cambio de sentido al toparse con un control. El coche entró en dirección contraria en la autopista, ya en territorio español. Los Mossos activaron varias patrullas de Tráfico para interceptarlo. Sin hacerle señales de que se detuviera, el "kamikaze" gallego continuó a contrasentido hasta la salida 5, en Orriols. A partir de ahí continuó la huida por vías secundarias. Los Mossos que estaban en la zona con varias patrullas finalmente pudieron interceptar al vehículo en Jafre.

En un punto de la GI-634, el conductor sufrió un accidente y se salió de la vía. Resultó herido leve y tras recibir asistencia sanitaria intentó continuar con la marcha. La sorpresa de los agentes llegó cuando en el interior del vehículo localizaron, en el asiento del acompañanteel cuerpo sin vida de un hombre de edad de avanzada. El cadáver estaba tapado con una manta y llevaba el cinturón de seguridad.

El conductor fue detenido y trasladado a la comisaría. Los Mossos tienen claro que hacía días que el hombre circulaba con el cadáver como copiloto. Este viernes, tras declarar ante el Juzgado de Instrucción número 1 de la Bisbal, el "kamikaze" gallego ha quedado en libertad con la prohibición de conducir en territorio español como medida cautelar.

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