25 de enero de 2020
25.01.2020
Emergencia

Un niño de cinco años muere en un incendio en una casa en Vilafranca

El pequeño, Tomeu Umbert, quedó atrapado en una habitación y falleció por el humo - Su bisabuela, que estaba con él en la vivienda, sufrió quemaduras leves y tres bomberos resultaron intoxicados - El fuego comenzó en la cocina y causó grandes daños

25.01.2020 | 11:56
Un niño de cinco años muere en un incendio en una casa en Vilafranca
Un niño de cinco años, Tomeu Umbert, murió ayer en el incendio de una casa en Vilafranca. El pequeño quedó atrapado en una de las habitaciones y falleció intoxicado por el humo. Su bisabuela, de unos 80 años y que se había quedado a su cargo por un viaje de los padres a la península, sufrió quemaduras leves en un brazo y tres bomberos fueron hospitalizados por el humo respirado al rescatar al menor. Las primeras investigaciones apuntan a que las llamas comenzaron en la cocina de la vivienda, extendiéndose después a otras estancias y generando una humareda que inundó todo el inmueble, muy dañado por el siniestro. Varios psicólogos atendieron a los familiares del niño.
 
El incendio comenzó hacia las diez y cuarto de la mañana en el número 36 de la calle Sant Josep. La mujer salió al balcón para pedir ayuda y varios vecinos alertaron a los servicios de emergencias. Una quincena de bomberos acudieron al lugar, procedentes de Manacor y Felanitx. Los especialistas se adentraron en la vivienda, una casa unifamiliar ya tomada por el fuego y el humo. En uno de los dormitorios encontraron al niño de cinco años, ya inconsciente y sin constantes vitales, y lo rescataron. Los efectivos del Ib-Salut, que envió una UVI móvil y dos ambulancias, intentaron en vano reanimarlo durante una hora pero solo pudieron certificar su muerte.
 
Tres bomberos resultaron intoxicados por el humo al auxiliar al niño. Fueron atendidos en el lugar y trasladados después al hospital de Manacor, aunque su estado no era grave. La bisabuela del niño sufrió quemaduras leves en una mano y un brazo. La anciana quedó muy afectada por lo ocurrido y fue atendida por un equipo de psicólogos del 112. Estos acudieron también al aeropuerto para recibir a los padres del niño, que regresaron precipitadamente desde Madrid tras ser informados de la muerte de su hijo pequeño.
 
Los bomberos trabajaron durante varias horas en la vivienda, que sufrió cuantiosos daños por el fuego, el humo y las altas temperaturas. La Policía Judicial de la Guardia Civil ha abierto una investigación. Las primeras pesquisas apuntaban a que el incendio comenzó accidentalmente en la cocina del inmueble.
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