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Tribunales

Piden 10 años a un irlandés por pegar una paliza a un hombre y dejarle tuerto en Santa Ponça

El acusado supuestamente propinó dos puñetazos en la cara y patadas a la víctima, que sufrió una decena de fracturas faciales y craneales

El perjudicado fue hospitalizado dos semanas e intervenido quirúrgicamente varias veces.

El perjudicado fue hospitalizado dos semanas e intervenido quirúrgicamente varias veces.

La fiscalía reclama una condena de diez años de prisión para un ciudadano irlandés por causar gravísimas lesiones a un hombre al que presuntamente propinó una brutal paliza en los alrededores de un bar en Santa Ponça (Calvià) y que quedó tuerto en el verano de 2014. El sospechoso estaba discutiendo con una amiga, cuando el perjudicado decidió intervenir e interceder por la joven. Entonces, el procesado le pegó dos puñetazos en la cara, le derribó y, una vez en el suelo, le dio varias patadas, según el ministerio público.

Como consecuencia de la agresión, la víctima quedó malherida. Sufrió una decena de severas fracturas faciales y craneales. Debido a su delicado estado de salud, el afectado fue evacuado al hospital, en Palma, donde estuvo ingresado durante dos semanas. También tuvo que ser intervenido quirúrgicamente en varias ocasiones y le han quedado entre otras secuelas la pérdida de visión de un ojo y una cicatriz bitemporal.

Además de la pena de diez años de cárcel, el fiscal solicita que el presunto agresor indemnice al perjudicado con 54.000 euros por las heridas y secuelas que le causó. El juicio contra el imputado está previsto que se celebre el próximo lunes en la Audiencia de Palma. El tribunal de la sección segunda será el encargado de enjuiciar el caso. La acusación pública considera al ciudadano irlandés autor de un delito de lesiones graves.

Los hechos se remontan al pasado verano. Según la tesis de la fiscalía, durante la madrugada del 27 de agosto de 2014, el procesado se encontraba discutiendo con una amiga en las inmediaciones de un bar en Santa Ponça, en el término de Calvià.

En el transcurso de la disputa, se aproximó a ellos un hombre para intermediar e interceder por la mujer. Entonces, el sospechoso reaccionó de forma violenta contra el ciudadano y le propinó un fuerte puñetazo en el rostro que le hizo caer por las escaleras del local. El ministerio público detalla que el presunto agresor actuó con la intención de atentar contra la integridad de su oponente.

Le levanta del suelo

El imputado de nuevo se acercó a la víctima y la levantó del suelo. Acto seguido, le pegó un nuevo puñetazo en la cara y la derribó otra vez.

Por último, aprovechando que el afectado se hallaba en el suelo, le propinó varias patadas. Tras los golpes, el perjudicado quedó malherido tumbado en la calzada. Sufrió múltiples fracturas faciales y craneales. En total, padeció una decena de lesiones: fractura frontal bilateral, fractura de las paredes de ambos senos frontales, fractura de las paredes laterales, fractura del ala mayor del esfenoides, fractura del peñasco derecho, fractura malar izquierda, fractura de huesos propios de la nariz, tabique nasal, fractura de ambos senos maxilares con hundimiento de la pared anterior del maxilar derecho, entre otras.

Ante su delicado estado de salud, fue trasladado al hospital donde estuvo catorce días. El paciente tardó en curar de las heridas 71 días y precisó ser operado en varias ocasiones, según se desprende del escrito de acusación. Le ha quedado como secuela la pérdida de visión de un ojo y una cicatriz.

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