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Un hombre hiere en el cuello con un cuchillo a un oficial de la Policía Local de Alcúdia

El agente sacó al sospechoso, muy exaltado, de unas oficinas y este le atacó por sorpresa con el arma blanca que escondía en la chaqueta. El agresor fue detenido e ingresó en un psiquiátrico

Un furgón de la Policía Local de Alcúdia, junto a agentes de la Guardia Civil.

Un furgón de la Policía Local de Alcúdia, junto a agentes de la Guardia Civil. Helena Gómez

­Un policía local de Alcúdia salvó la vida milagrosamente el martes tras ser atacado con un cuchillo por un perturbado en las oficinas de los servicios sociales de la localidad. El agresor le asestó varias puñaladas, y aunque el agente evitó el impacto de lleno, sufrió cortes en el cuello y una oreja.

En torno a las dos del mediodía del pasado martes, las trabajadoras de la oficina de servicios sociales de Alcúdia fueron sorprendidas por un individuo que había entrado en las dependencias a montar alboroto e insultar a los empleados. Según explican los responsables del área, el sospechoso frecuentaba el comedor social de Alcúdia y las mismas oficinas. De hecho, ya era bien conocido tanto por la Policía como por los trabajadores y asiduos de servicios sociales, pues ya había generado disturbios en varias ocasiones. "Casi todos los días le tenemos aquí", explicaron los trabajadores.

Un oficial respondió a la llamada de alerta de los afectados y acudió rápidamente con la intención de reducirlo y sacarlo de las oficinas. "Inicialmente", explicó ayer el agente, "no opuso ninguna resistencia, salió tranquilamente del edificio y solo tuve que decirle un par de veces que no gritase". Sin embargo, sin previo aviso, en la misma puerta de las oficinas, el individuo comenzó a ponerse nervioso de nuevo, exigiendo a voces "dinero, casa y comida".

Poco después, al grito de "¡Que te mato! ¡Que te mato!" sacó un cuchillo que llevaba escondido en la chaqueta y comenzó a atacar al oficial de Policía con el objeto punzante, dirigiéndolo en un primer momento al oído izquierdo y después al cuello, concretamente a la vena carótida.

El policía consiguió, a duras penas, salvarse del apuñalamiento, pero no de diversos cortes en los puntos mencionados. Debido al golpe, perdió la noción del tiempo durante algunos segundos, para percatarse al volver en sí de que el agresor había arrancado a correr en dirección al ayuntamiento.

Dada la situación, el agente solicitó una patrulla de apoyo y persiguió al sospechoso a la carrera. "No conocía sus intenciones. Si se había atrevido a atacarme a mí, un profesional uniformado, ¿qué podía llegar a hacer en el ayuntamiento?", indicó el afectado.

Una vez allí, sigió con la misma actitud que ya había mantenido en la oficina de servicios sociales y en la calle: insultar y maldecir a los trabajadores, esgrimiendo el cuchillo de forma todavía más violenta.

El oficial consiguió, con ayuda de uno de los trabajadores del consistorio y aprovechando un momento de despiste del agresor, desproveerlo del arma. Poco después, la llegada de dos coches patrulla y los correspondientes agentes de apoyo hicieron posible reducirlo y trasladarlo al cuartel de Policía en calidad de detenido.

El incidente, que podría haber terminado con la vida del oficial, le ha dejado dos heridas en los puntos en los que acometió el atacante. Por el momento, el juez decretó que el agresor fuera internado durante quince días en una institución psiquiátrica, apelando a los diferentes incidentes que ya había ocasionado.

Carmen García, concejal de bienestar social, detalló que desde servicios sociales ya se había intentado en diversas ocasiones facilitar al hombre que acudiera en busca de ayuda profesional, pues sospechaban que sufriera algún trastorno psicológico.

Ahora se está a la espera de una evaluación, y, en función de la misma, decidir si se imputa o no al responsable. En la misma denuncia se considera conveniente estudiar la medida preventiva de no permitir al sospechoso volver a Alcúdia o, como mínimo, no poder volver a acercarse a edificios municipales.

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