Una mujer dada por muerta el lunes en Schleswig-Holstein, en el norte de Alemania, tras un grave accidente de tráfico fue trasladada a una unidad de cuidados intensivos tras descubrirse en la morgue del hospital que aún respiraba.

En un primer momento, los servicios de emergencia trasladados al lugar del siniestro realizaron a la mujer un electrocardiograma sin encontrar signos vitales por lo que, debido a la gravedad de las heridas que presentaba, procedieron a certificar su muerte clínica.

Sin embargo, ya en el hospital de la localidad de Itzehoe a donde fueron llevadas las víctimas del accidente, uno de los miembros del equipo sanitario advirtió que la mujer aun respiraba, por lo que fue trasladada la unidad de cuidados intensivos. Arno Deister, portavoz del hospital, declaró que los servicios de emergencia habían actuado correctamente y que "nadie sabía qué había pasado exactamente".