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Diario de Mallorca

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ORGULLO LGTBI+

"Falta mucho para que algo tan puro salga en el cine sin que se sorprendan"

Hace unos días 14 países prohibieron la emisión de una película de animación de la industria de Disney por un beso lésbico. Desiré y Adara creen que con situaciones como esta se dan miles de pasos atrás en los derechos LGTBI. Por eso este Orgullo lo van a celebrar más que nunca.

Desiré, a la izquierda, junto a Adara, en una imagen facilitada por ambas.

Cada vez que Desiré y Adara se miran no pueden evitar que les salga una sonrisa. Viven desde hace tres años una eterna felicidad. El amor que sienten la una por la otra es libre y respetuoso. No sienten miedo de mostrarlo, ni deben hacerlo, aunque, eso sí, la polarización que se ve en la sociedad también les afecta a ellas.

Sólo con hacer un gesto tan sencillo y puro como cogerse de la mano por la calle les da un poco de respeto porque "todavía se están sufriendo muchos casos de bullying y acoso", reconoce Desiré Moya.

Junto a Adara López, su pareja, comparten un lema: "El amor es libre y no tenemos por qué escondernos porque no nos avergonzamos, nos amamos tal y como somos y al que no le guste es lo que hay. No se elige a quien amas si no que el corazón es el que decide e igual que nosotras aceptamos que un hombre y una mujer puedan ir cogidas de la mano, puedan tener una familia, porque es lo normal, también es totalmente normal que dos chicas vayan cogidas de la mano o dos chicos".

Desiré, natural de Santa Pola, es periodista pero trabaja como teleoperadora. Adara, de Alicante, es repartidora en una gran multinacional. Ambas niegan haber sufrido discriminación por su orientación sexual en el terreno laboral, aunque sí han tenido que vivir situaciones incómodas por la calle. "Hace poco estaba con una mujer conocida y cuando fue a presentarme a su hijo, en lugar de referirse a mi novia como novia le dijo que era una amiga sabiendo perfectamente que somos pareja". Ambas lamentan que estas reacciones de la población, que siguen siendo habituales, "no hacen más que invisibilizar la relación. Estamos en el siglo XXI y que no se sea capaz una persona de referirse a otra como pareja por mucho que seamos dos chicas me parece tercermundista", lamenta Desiré.

El mantra que repiten para acabar con esos capítulos, y otros violentos: educación y concienciación para llegar a una igualdad al 100%. Relatan que sigue haciendo falta mucho camino por recorrer «para no tener que estar avergonzándonos o notar miradas por encima del hombre y comentarios de si serán los hijos de estas dos, o quien ejerce de hombre en la relación».

Aseguran que conocen también casos de mujeres que han ido a inscribir a sus hijos en una escuela infantil y le preguntan por el padre "y no siempre implica necesariamente que tenga que haber una figura de un padre".

En cuanto a visibilidad, ambas lamentan que sigan poniéndose palos en las ruedas. Sólo hay que centrarse en la polémica que se ha formado en apenas una semana porque en la última película animada de Pixar se ve a dos mujeres dándose un beso junto a su hijo. Catorce países, donde las relaciones entre personas del mismo sexo están criminalizadas, han prohibido la emisión de la cinta tras negarse la productora a omitir la escena. Hay quiénes han puesto advertencias de tinte homofóbico avisando que el film tiene contenido "inclusivo LGTBI" y con "ideología de género".

Esta pareja cree que lo que se está viviendo "es ridículo y se dan 40.000 pasos a atrás en cuanto a la igualdad del colectivo. Faltan muchos pasos para que algo tan normal, tan bonito y tan puro salga en el cine, teatro, musicales sin que se sorprenda la gente", lamentan.

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