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Diario de Mallorca

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Salud

Las picaduras de garrapatas disparan las hospitalizaciones por la enfermedad de Lyme

Un estudio del Carlos III alerta sobre este aumento y pide un mayor control y vigilancia de los casos

Las garrapatas proliferan en verano.

La enfermedad de Lyme ha sufrido un boom en los últimos años, multiplicándose los ingresos hospitalarios como consecuencia de la picadura de garrapatas, siendo la Región de Murcia una de las comunidades autónomas en las que más se ha disparado. Así lo recoge el último informe del Instituto de Salud Carlos III, llevado a cabo por el grupo responsable de la vigilancia epidemiológica de Enfermedad de Lyme en el Centro Nacional de Epidemiología, en el que se analiza​​ la situación de esta enfermedad en España y por comunidades autónomas.

La enfermedad de Lyme es una infección bacteriana que llega a las personas a través de la picadura de las garrapatas duras, un patología considerada emergente y que en España fue catalogada como enfermedad de declaración obligatoria de vigilancia regional desde 2015.

Además, en 2018 el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC) incluyó la neuroborreliosis en su lista de enfermedades sujetas a vigilancia epidemiológica, instando a los países europeos a impulsar su seguimiento.

Como en la mayoría de las zoonosis (patología que puede pasar de animales a personas) en las que el método de transmisión es una picadura, la persona afectada presenta un enrojecimiento de la zona, que puede ir acompañado de un cuadro gripal inespecífico. Sin embargo, el avance de la enfermedad o un diagnóstico tardía puede derivar en problemas articulares, cardíacos y neurológicos de gravedad, como puede ser la infección neurológica denominada neuroborreliosis.

Los especialistas del Centro Nacional de Epidemiología han llevado a cabo un análisis de los datos de los pacientes hospitalizados con la enfermedad de Lyme que han sido incluidos en el Registro de Atención Sanitaria Especializada durante un periodo de 15 años, entre 2005 y 2019.

En ese espacio de tiempo se contabilizaron en España 1.865 pacientes con esta enfermedad, lo que ha supuesto que las hospitalizaciones se han multiplicado por tres, aumentando en un 191,8 por ciento. "Se observa un incremento generalizado de los ingresos en todas las comunidades autónomas, excepto en Extremadura, donde disminuyeron, y una amplia distribución territorial de la enfermeda", indican los investigadores.

El ser humano actúa como huesped accidental

La enfermedad de Lyme es una infección bacteriana causada por la picadura de una garrapata dura. Los reservorios silvestres más frecuentes son roedores, aunque pueden estar implicadas especies de mamíferos de mayor tamaño. El ser humano, en estos casos, actúa como huésped accidental. Se trata de una enfermedad que sin el tratamiento adecuado se cronifica y en la que hay un orden cronológico de evolución. Tras la lesión cutánea, que puede pasar desapercibida, pueden aparecer múltiples manifestaciones neurológicas, cardíacas o articulares agudas, como puede ser la artritis. La mayoría de los casos se dan en hombres, mayores de 60 años.


Por comunidades autónomas, el mayor número de hospitalizados con enfermedad de Lyme durante todo el periodo estudiado se ha dado en Asturias (319), seguida de Galicia (252) y Cataluña (191). Siendo las regiones con un menor número de pacientes los archipiélagos, Islas Baleares (23) y Canarias (29).

El informe epidemiológico del Carlos III apunta a que se observa un aumento en todas las comunidades, excepto en Extremadura, donde se registró un descenso en la tasa de hospitalizaciones del 80 por ciento.

El mayor incremento de hospitalizaciones se ha dado en cuatro autonomías, entre las que se encuentra la Región de Murcia. A la cabeza se sitúa Navarra, donde el aumento ha sido del 363% en este periodo de 15 años; seguida de Cataluña, con un aumento del 268%; País Vasco, con un 232% y la Región de Murcia, también con un 232% de aumento de ingresos por Lyme.

Este aumento ha llevado a que la tasa de hospitalización en la Región de Murcia por este motivo haya pasado de un 0,12 casos por 100.000 habitantes entre 2005 y 2007 a una tasa de 0,41 entre los años 2017 y 2019.

El informe señala también que la presentación clínica más frecuente en los casos hospitalizados por este motivo es la neurológica.

Desde el Instituto de Salud Carlos III indican que «la publicación de este informe trata de paliar la escasez de estudios que caractericen la presencia y patrón epidemiológico de la enfermedad de Lyme en España, lo que impide tener un conocimiento completo de su impacto».

Piden aumentar la vigilancia

Las evidencias de alta presencia del vector transmisor (la garrapata), la gran cantidad de reservorios animales existentes en nuestro país y los datos de hospitalización de los últimos años, justifican la necesidad de "reforzar la vigilancia e investigación de esta enfermedad", según apuntan las investigadoras.

La implantación de una vigilancia nacional "permitirá mejorar la detección y caracterización epidemiológica de la enfermedad en España", concluyen las autoras del informe, que recuerdan la importancia de seguir investigando para aumentar el conocimiento en torno a las enfermedades zoonóticas emergentes.

Cambio climático

Precisamente, el texto recoge que este incremento de los casos de enfermedad de Lyme puede estar asociado a una mayor presencia del vector debido a cambios climáticos, modificaciones en la exposición por la adecuación de actividades agroganaderas, la presencia de un amplio abanico de reservorios y el cambio en las rutas de aves migratorias.

Sobre esta posibilidad, el médico de Cinfa Julio Maset explica que el aumento también puede deberse a una mayor presencia de garrapatas en los montes y parajes debido a los inviernos más cortos y los otoños más suaves, los cambios en la distribución de las poblaciones animales y la mayor proximidad del ser humano a los hábitats rurales. Y es que las garrapatas son unos parásitos que suelen habitar en zonas boscosas o de hierbas altas, pero también en dehesas y prados.

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