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Entrevista

Antonio Figueras : "Esto no es barra libre: si vamos a la playa en manada provocaremos un repunte"

"Lo normal es lo que ocurrió con la gripe de 1918, un escenario de sucesivos brotes"

Antonio Figueras, científico del CSIC, en el laboratorio.

Antonio Figueras, científico del CSIC, en el laboratorio. Alba Villar

El científico Antonio Figueras, doctor en Biología y profesor de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), es coautor de un informe sobre transmisión del SARS-CoV-2 en playas y piscinas. El estudio destaca que el coronavirus se desactiva en la arena por los rayos UV y el calor; en el agua de la piscina por el cloro y en el agua del mar por la sal, pero que puede permanecer activo en el agua dulce de ríos, lagos y pozas. En cualquier caso, Figueras, advierte que en ningún caso este texto avalado por el Ministerio de Ciencia e Innovación supone una "barra libre" para volver a las playas y piscinas con normalidad.

"Cuando redactamos el informe -explica-, lo que me daba más miedo es lo que he notado que está pasando, que la gente se piensa que volvemos a la playa y a hacer vida normal, y eso no es así. No hay barra libre. Lo único diferente es que gracias a las medidas de distancia social y confinamiento ha bajado la tasa de infección, pero seguimos siendo infectivos. Si nos vamos todos a la playa, como nos fuimos el año pasado, en manada, vamos a provocar un repunte".

Claro.

Si los de Madrid van a Sanxenxo y a Baiona como el año pasado, tendremos un repunte. El cloro, el sol y el agua de mar hacen que las probabilidades de infectarse en condiciones normales serían muy bajas. ¿Pero cuáles son las condiciones normales, las del año pasado? No. El mensaje es ese: si estás en la playa y te comes un puñado de arena, no contraerás coronavirus, igual sí una hepatitis... Pero si vas a la playa con cien tíos pegados y uno de ellos está infectado, aunque esté asintomático te lo va a pegar.

Y más en masas de agua cubiertas, ¿no?

Si estás tú solo en un jacuzzi no pasa nada. Si estás con otra persona, en base a la cloración y la temperatura del agua, probablemente tampoco pasará nada. Pero estáis diez, que es lo que suele haber en un jacuzzi de gimnasio, ahí hay un problema. Yo soy nadador y dejé de ir a la piscina el 8 de marzo. Si estoy solo, estoy muy seguro, porque el agua está clorada o bromada, pero tengo que ir al vestuario y a la zona adyacente con muchas personas. Y en la playa, tres cuartos de lo mismo.

A veces olvidamos que también podemos contraer una gripe en pleno verano.

Claro, a eso voy. El problema no es el agua del mar ni el aquapark. Para contagiarte necesitas una cantidad determinada de virus y una exposición determinada. Pero esto está evolucionando. El caso del SARS y el MERS es anormal, lo normal es lo que pasó con la gripe de 1918, un escenario de sucesivos brotes.

¿Entonces?

Las circunstancias han cambiado por todo por lo que nos hemos sacrificado estos meses, y por lo que la gente ha perdido dinero y empleo. Para que en septiembre, octubre y noviembre podamos seguir subsistiendo y mejorando nuestra capacidad económica vamos a tener que seguir sacrificándonos en verano. A la playa y a la piscina tendrá que ir poca gente. Este informe se hace para lanzar un mensaje tranquilizador a la hostelería, pero yo no puedo decir que hay barra libre. Sé cuál es el comportamiento humano.

En las piscinas de verano el contacto es total, sobre todo entre la gente que juega dentro de ellas.

Claro, ahí está el problema. La cuestión no es si el virus deja o no de ser infectivo, sino la cantidad de virus que le echas a ese medio, sea arena, piscina, lago o mar. Si limitas la cantidad de partículas virales controlando la afluencia no pasa nada. Con la temperatura de la arena, el cloro de la piscina y el factor de dilución del agua es suficiente. Los virus no van en manada por el mar, se diluyen. Si vamos a la playa miles de personas, la probabilidad de contagio se incrementa, pero no por el agua del mar ni por la arena, sino por nosotros.

Si se vierten aguas residuales al mar, un nadador puede contraer una diarrea. A usted, como nadador, le ocurrió hace unos años, cuando la depuradora estaba en pruebas. El informe del CSIC menciona la posibilidad de infectarse con el SARS-CoV-2 por aguas residuales.

Estamos trabajando en eso en Vigo, A Coruña, Valencia, Murcia y Barcelona. Está claro que se detecta material genérico del virus en aguas residuales, pero otra cosa es que sea infectivo. Toda la evidencia que tenemos a día de hoy es que el tratamiento de aguas elimina o reduce muchísimo la infectividad, y el factor de dilución también influye. En las plantas de tratamiento de aguas residuales hay de todo: rotavirus, norovirus, hepatitis, cocaína, los medicamentos que orinamos...

¿Qué le parece lo que se ha hecho en Sanxenxo y en otras playas, lo de parcelar la arena para asegurar la distancia interpersonal? ¿Es 'wishful thinking' o algo efectivo?

Creo que es más 'wishful thinking', transmitir una falsa sensación de seguridad. La gente está cansada y no asume que estamos haciendo requiebros y caneos a la enfermedad, porque no podemos aplastarla. No tenemos una vacuna y no la vamos a tener hasta dentro de dos años o tres, yo qué sé. Solo hemos podido aplicar un martillazo, cogiendo a toda la población y metiéndola en casa con el confinamiento. Le hemos sacado la presa al vampiro. Ahora le vamos a echar carnaza. A ver qué pasa.

Hemos visto fumigar una playa del sur, la de Zahara de los Atunes (Cádiz), con desinfectante.

Es una atrocidad. Lo que no puedes es cargarte aún más el ecosistema. Si nosotros contaminamos el medio, lo que tenemos que hacer es ir menos. ¿Quieren cargarse la microbiota de los arenales echándole lejía?

Mencionaba antes el SARS, surgido en 2002, y el MERS (2012), dos epidemias de coronavirus que desaparecieron tras propagarse por varios países y provocar [solo] cientos de muertos. ¿Hay alguna teoría que explique por qué aquellos coronavirus se esfumaron y este no?

El mayor problema, que ha sido internacional, no solo español, ha sido que el virus llevaba circulando entre nosotros mucho tiempo, y cuando se ha querido parar ya era tarde. Se ha publicado estos días la noticia del paciente de Francia el 27 de diciembre, de los policías que fueron a las Olimpiadas de fuerzas del orden en Wuhan y que volvieron con dolores musculares y otra sintomatología, y virólogos de la Universidad de Barcelona dijeron que les parecía muy raro un salto tan rápido a España. La gente fue a zonas calientes, como Italia, llevó el virus a Inglaterra... Y no hubo ni el más mínimo control. Mi mujer y yo trabajamos con virus y estábamos perplejos. Ya sabíamos que a finales de enero había en Madrid neumonías atípicas, furibundas, que la gente se moría en 24 o 48 horas. Los sistemas de alerta epidemiológica fallaron en muchos países.

¿Habla de febrero o antes?

Hablo de enero y febrero. Y estoy convencido de que China no avisó en su momento, porque es la factoría del mundo y parar la producción era lo que menos le interesaba. Aunque cortaron los viajes desde Wuhan, había otras muchas ciudades de China donde estaba el coronavirus y desde donde la gente viajaba libremente. China, no solo la provincia de Hubei, estaba infectada y exportaba casos a todo el mundo. Es imposible dar un salto de este calibre sin que haya habido una infección masiva. No sabíamos lo que ahora sabemos, que hay transmisión sin ningún tipo de síntomas.

Eso ha sido decisivo, los asintomáticos.

Hace dos semanas me sorprendió una persona de A Coruña que me llamó y me dijo que él, su mujer y su hija estaban vomitando, los tres con fiebre. Llamaron al teléfono de la Xunta, les dieron paracetamol, estuvieron una semana mal y cedió todo. No les hicieron ninguna prueba. Estuvieron confinados, pero antes [de los síntomas] bajaron al supermercado. No sé si me explico...

Sí, claro.

No es un tema de una comunidad autónoma, sino de toda España. Y ahora viene otra derivada: no quiero ser alarmista, pero pronto vas a trasvasar gente de zonas muy infectadas a zonas nada infectadas. Lo normal es que la segunda se infecta. ¿Qué va a pasar en esa población que tiene menos inmunidad? Lo veremos. Que estemos todos en fase 4 no significa que todos tengamos el mismo nivel de inmunidad.

¿Hay que contratar muchos rastreadores para la desescalada

La única forma es test, test, test, rastreo, rastreo, rastreo. Hasta que no haya vacuna no hay otra forma. El PCR es lo único seguro. Falla, pero menos que la serología. Lo que me enfada mucho es lo que acaba de mencionar: identificar los brotes, averiguar con quién estuvo la persona infectada. Es muy sencillo, pero costoso, hay que contratar a mucha gente.

¿Se puede aumentar la capacidad para hacer más test PCR?

Nosotros [el Instituto de Investigaciones Marinas] cedimos dos robots de extracción de ARN al Hospital Provincial de Pontevedra. Nuestro grupo de investigación puede hacer 10.000 PCR a la semana. El cuello de botella son los reactivos, pero es cuestión de organizarse.

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