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Análisis

Complejo de inferioridad, por Ricard Pla

Pasó por Son Moix un equipo sin excesivos alardes, bien trabajado, con un grado importante de compromiso y con una alta dosis de confianza. Éste fue el Sporting del ´Pitu´ Abelardo. Un equipo que siempre sabe lo que tiene que hacer y ayer lo volvió a demostrar frente a otro, el Mallorca, que acusó un excesivo complejo de inferioridad. Las bajas de Kasim, de Joao y posteriormente la de Pep Lluis Martí no ayudaron en absoluto a un rendimiento óptimo de los mallorquinistas. La desaparición, en muchos minutos -demasiados- de Marco Asensio, también abonó un juego cómodo de los asturianos que, casi siempre, fueron dominadores de la parcela central. Si a todo esto añadimos los habituales despistes defensivos de los locales, era evidente que el gol podía llegar en cualquier momento, aunque el dominio del Sporting no fuese abrumador. Seguramente el partido se encaminaba más hacia el reparto de puntos, pero la insistencia y un punto más de contundencia en los visitantes hacen que su victoria no fuera inmerecida. El Mallorca siempre salió perdedor en todos los balones divididos -no es la primera vez que pasa- y este detalle en Segunda división es fundamental. Es evidente que habrá que poner algo más para los compromisos que se avecinan.

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