Lletra menuda

Atados al cable del desagrado

Llorenç Riera

Llorenç Riera

Parece que al fin el ayuntamiento de Alcúdia puede ver cumplida su legítima aspiración de disponer de información sobre el segundo cable eléctrico que desde el mar debe entrar por el municipio para alcanzar Es Murterar.

Se sabe que se barajan tres opciones de parecida distancia de recorrido y semejante impacto ambiental. Lleva ventaja la de sa Ferradura dentro de un panorama que se mueve entre males menores y en el que no hay una opción óptima.

Mientras se despeja la incógnita definitiva seguiremos fijándonos en una actitud municipal que llama la atención porque ha quedado atrapada en un nudo de contradicciones a sabiendas de que, sea cual sea la ruta última elegida, generará controversia y contestación. Y eso puede producir chispazos en tiempos de proximidad electoral.

El Ayuntamiento, con la predecesora del actual alcalde y dentro del mismo pacto de gobierno, removió despachos y gestión política para saber cuáles eran las intenciones gubernamentales sobre el trazado del cable. Quería conocer qué pensaban hacer en su propia casa. Lógico.

Sin embargo, ahora que va adquiriendo la información deseada es él quien se parapeta en el silencio.

Ha quedado atado al cable inevitable del desagrado. Domingo Bonnín, el alcalde actual se niega a pronunciarse sobre el trazado porque «no es competencia municipal». ¿Ha pensado que los alcudiencs también tienen derecho a la transparencia que el reivindicó para su consistorio?

A lo mejor empiezan a fluir las verdaderas intenciones del comportamiento municipal en el pleno de mañana en el que la oposición quiere exponer una alternativa a través de la bahía.

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