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Diario de Mallorca

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El gobierno de Calvià niega que haga la «vista gorda» con la venta ambulante

La llegada inminente de la temporada turística ha provocado que resurja un problema olvidado en los últimos dos años por la falta de actividad económica: la venta ambulante. Los comerciantes del municipio de Calvià se quejan de la competencia desleal que suponen estos vendedores, al tiempo que alertan de que, en ocasiones, esa actividad encubre el trapicheo de sustancias estupefacientes. El tema se trató en el último pleno municipal, donde se debatió una moción presentada por el Partido Popular, que instaba al Ayuntamiento a no permitir que se ejerza la venta ambulante en Calvià aplicando «de forma contundente todas las herramientas a su alcance para evitarla, con justicia y con rigor». La portavoz municipal del PP, Luisa Jiménez, arguyó que «es una cuestión de imagen». «Queremos un turismo de calidad y no queremos que este tipo de oferta ilegal se pasee por nuestras calles. Esta gente, agrede, roba, trapichea con productos ilegales… Esta moción responde a un clamor de los comerciantes de la zona. No nos lo estamos inventando», aseguró. El gobierno municipal reconoció el problema, pero recordó que es un fenómeno que no se da sólo en Calvià y que los agentes actúan siempre contra esta actividad ilegal. «Ustedes dicen que se hace la vista gorda. ¿Está acusando a la Policía de hacer la vista gorda? Eso es muy grave, gravísimo. Dice que venden otro tipo de productos ilegales: ¿por qué no preguntamos en Guardia Civil? En tema estupefacientes, la Policía no tiene competencias», arguyó la teniente de alcalde de Policía, Nati Francés (PSOE). En la misma línea, el alcalde Alfonso Rodríguez Badal ensalzó el «trabajo ímprobo» realizado, con 1.680 denuncias tramitadas en seis meses. Finalmente, la moción fue desestimada, al tener los votos en contra de PSOE y Podem-Més.

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