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Diario de Mallorca

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Lletra menuda | Los vehículos invasores

El hecho de que los ayuntamientos vayan recuperando de forma progresiva espacios de uso exclusivo o preferente para peatones no garantiza por principio la tranquilidad y seguridad de los viandantes. El peatón es débil en su propia naturaleza urbana por lo que, en sus andares cotidianos, necesita del bastón de la tutela legal y el acompañamiento de la seguridad administrativa. Es así porque cada día la técnica y la ingeniería mecánica le fabrican nuevos adversarios que, por otro lado, sirven de eficaz reclamo para que parte de los peatones habituales renieguen de su condición y cedan sus pasos a la rueda. El último invasor de calzadas y aceras se llama patinete. No será el último. La experiencia de sa Pobla habla por sí sola. El Ayuntamiento comenzó a aplicar el mes pasado la ordenanza que regula el uso de patinetes y en el escaso tiempo transcurrido desde entonces ya ha precintado y multado a más de medio centenar porque sus portadores no llevaban casco ni chaleco. También por circular a velocidad inadecuada o por lugares no permitidos. Las personas mayores, las más vulnerables, son las que se llevan la mayor parte en los accidentes registrados. No se puede generalizar porque hay portadores de patinete responsables y concienciados del tipo de vehículo que tienen en sus manos, pero la experiencia también va demostrando que otros, quizás la mayoría, se comportan con la mentalidad de quien dispone de un medio de transporte más ágil, cómodo y rápido para sortear zonas de viandantes. Evidentemente, no es eso.

Sorprende que a estas alturas el ayuntamiento de Felanitx se plantee una consulta popular. Como si no fuera obligación suya regular y asegurar todos los aspectos de la movilidad en las calles del municipio.

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