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Inca reivindica la construcción de una nueva escuela a ritmo de ‘cacerolada’

Inca reclama una escuela nueva "ya"

Protesta pasada por agua pero igual de reivindicativa. Las familias de Inca reclaman la construcción de una nueva escuela. Su paciencia ha llegado a su fin. Llevan cinco años de espera y han decidido pasar a la acción ante el «ninguneo» de la conselleria de Educación. Tras la marcha reivindicativa suspendida por las inclemencias meteorológicas del domingo pasado, este domingo la lluvia no les ha parado para concentrarse en la plaza de España, donde está ubicado el Ayuntamiento. Piden tres cosas: un calendario claro con todos los pasos desde ahora hasta la apertura del CEIP Nou d’Inca y un compromiso “firme y claro” de que se van a cumplir las fechas del calendario, además de comunicación y transparencia. Así, reclaman información quincenal de cómo va avanzando el calendario.

«Construcción ya», «una nueva escuela es lo que mola» o «es nuestro derecho, queremos escuela ya» han sido algunos de los lemas que se han lucido en las pancartas exhibidas por el alumnado, las familias y algunos que otros docentes que se han acercado a la concentración, una protesta que ha transcurrido al ritmo de la batucada Fieres d’Inca y de la cacerolada protagonizada por los asistentes. Así, la comunidad educativa no ha dudado en coger los utensilios de cocina para plantarse, pese a la lluvia, en la plaza de España para que su mensaje de que quieren una escuela nueva «ya» se oyera desde lejos. De hecho, han dejado claras sus intenciones: «esta protesta es el inicio de un conjunto de reivindicaciones que celebraremos hasta que logremos el compromiso de la conselleria para empezar el proyecto».

La presidenta de AFA del CEIP Ponent, Marta Gual, ha sido la encargada de leer el manifiesto en el que ha sentenciado que «la comunidad educativa de las escuelas públicas CEIP Ponent, CEIP Llevant, CEIP Miquel Duran y CEIP Nou, junto con la escoleta municipal Toninaina no pueden esperar más el inicio de las obras del CEIP Nou». «Hemos presenciado y vivido el deterioro progresivo de la calidad de nuestras escuelas debido a la sobrecarga de alumnado, la pérdida de espacios educativos y de las aglomeraciones a la espera de la construcción del nuevo centro educativo». La pandemia, ha añadido, ha hecho que la situación se volviera «insostenible». En su manifiesto conjunto, la comunidad educativa de las escuelas públicas inqueres exigen que se entregue el proyecto definitivo antes de que acabe 2021 tal y como se comprometió el conseller Martí March y que las obras empiecen sin retrasos.

Gual explica que hace cinco años que el nuevo colegio está en proyecto de construcción. De momento, es un colegio “virtual” porque el CEIP Nou d’Inca suma 150 alumnos y alumnas escolarizados pero físicamente no existe. De hecho, concreta, “tenemos dos aulas colocadas de esta escuela virtual en Toninaina y cuatro en Ponent”. Por ello, “queremos un calendario real y definitivo», ha sentenciado Gual. Margalida Martorell es una de las madres afectadas. “Ya de por sí es difícil conciliar vida familiar y laboral, y ahora me lo ponen más difícil. Detalla que cuando matriculó la mayor (ahora está en primero de primaria) ya hacía dos años que el CEIP Nou tenía alumnado matriculado. Cuando la apuntó le aseguraron que la nueva escuela ya estaría construida para el próximo curso. De momento, han pasado cinco años desde los primeros alumnos y alumnas matriculadas. Pero el “problema”, remarcan, es de todas las escuelas públicas de Inca están saturadas. Así lo explica otra de las madres presentes en la protesta, Carolina Benítez: la escuela nueva es esencial porque los centros están saturados, que el nuevo centro sea una realidad es la única manera de tener una educación de calidad y en buenas condiciones”, zanja. De momento, en el solar donde se debe construir detrás del Quarter General Luque ahora hay las atracciones de feria instaladas con motivo de las Fires y el Dijous Bo. De hecho, ha sido una de las quejas de las familias en la primera de sus jornadas reivindicativas.

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