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Sencelles investigará la construcción de una pista de pádel en Biniali

El Ayuntamiento constata que el equipamiento, levantado en una zona BIC de máxima protección urbanística, no tiene licencia municipal

Imagen de la pista de pádel que se ha construido en la localidad de Biniali (Sencelles). | DM

El ayuntamiento de Sencelles abrirá un expediente de infracción urbanística por la construcción de una pista de pádel en una propiedad de Biniali, un llogaret que fue declarado en 2009 como Bien de Interés Cultural (BIC) con categoría de Conjunto Histórico, por lo que la protección urbanística es máxima para salvaguardar las características arquitectónicas de la localidad.

A raíz de la denuncia verbal de un vecino de Biniali que también se puso en contacto con este diario, el alcalde de Sencelles, Joan Carles Verd, constató ayer después de una consulta al departamento municipal de Urbanismo que la pista de pádel, ubicada en la entrada de la localidad por la carretera de Binissalem, no cuenta con licencia municipal. Ante esta situación, el alcalde se comprometió a enviar a los servicios de inspección y a abrir el correspondiente expediente de infracción urbanística.

La reciente construcción de la pista de pádel, cuyas obras se iniciaron a finales de octubre y se habrían ejecutado en un mes y medio, ha causado malestar entre un sector de vecinos de la pequeña localidad ubicada en el municipio de Sencelles. Aseguran que el equipamiento deportivo provoca un importante impacto visual y que actualmente «es lo primero que se ve cuando se entra a Biniali por la carretera de Binissalem».

Además, aseguran que también produce contaminación lumínica y acústica en un pueblo donde la tranquilidad es uno de sus principales activos. «Han instalado focos muy grandes», lamentan los vecinos más próximos a la nueva construcción, quienes aseguran que la luz incluso penetra en sus propios domicilios.

El vecino denunciante explica que el Ayuntamiento le ha impuesto una sanción por arreglar el tejado de su casa, por lo que aprecia un agravio comparativo entre su caso y el de la pista de pádel. «Es increíble que se permita una construcción así en un pueblo donde apenas se puede pintar una persiana sin permiso», lamenta.

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