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El cambio climático modifica los hábitos migratorios de las aves en los humedales

El último recuento detecta que hay especies que no viajan a África en invierno mientras que otras no visitan las islas por falta de frío

Imagen del parque natural de s'Albufera, donde se han contabilizado más aves en el último recuento. d.m.

El último recuento de aves invernantes realizado en las últimas semanas en los diferentes parques naturales de la comunidad balear ha vuelto a arrojar datos preocupantes que confirman que el cambio climático es una realidad muy palpable que afecta de lleno a la dinámica migratoria de las aves que tradicionalmente han visitado nuestros humedales.

El cambio climático se traduce en una mayor presencia de aves que desde siempre pasaban el invierno en lugares más cálidos, lejos de Balears, y en un claro retroceso de otras especies que volaban hasta los humedales del archipiélago balear desde otros puntos del planeta porque el ambiente aquí no es lo suficientemente frío para ellas.

El recuento invernal de aves acuáticas, limícolas y gaviotas realizado en el pasado mes de enero en los diferentes parques de Balears ha registrado un censo de 16.061 aves de 70 especies diferentes. La mayoría de ellas se han contabilizado en el parque natural de s'Albufera de Mallorca, con 8.331 aves de 54 especies. En la reserva natural de s'Albufereta se han contado 1.882 aves de 36 especies diferentes, mientras que en la zona húmeda de Maristany (Alcúdia) se han censado 531 aves de 13 especies. En el recuento han participado 45 ornitólogos y voluntarios colaboradores.

Menos migraciones

Según explica la conselleria de Medio Ambiente, la presencia de la mayoría de especies está en la línea de lo que es habitual en los últimos años. No obstante, añade que "el censo muestra que algunas especies dejan de migrar hacia las zonas húmedas del archipiélago balear por falta de frío".

Así, entre los humedales de s'Albufera y s'Albufereta se han contabilizado hasta 565 juies (Vanellus vanellus, avefría europea), cuando en la primera década del 2000 se registraban casi 2.600 ejemplares. Otro ejemplo es el de la oca salvaje (Anser anser), de la cual únicamente se han visto cuatro ejemplares, casi unos sesenta menos que en años más fríos.

Por otra parte, según el informe elaborado por la Conselleria, "se ha detectado que algunas aves reproductoras ya no van hacia África durante el invierno, hecho que implica que su presencia sea más abundante en Balears de lo que era habitual". Un ejemplo es el 'avisador' (Himantopus himantopus), también conocido en castellano como cigüeñela, un ave que antes era difícil de ver en s'Albufera durante la estación invernal, y de la que el mes pasado se contabilizaron 122 ejemplares, alcanzando una "cifra récord", según Medio Ambiente. En s'Albufereta, la tendencia es similar.

Respecto a la presencia de la focha común (Fulica atra), "se recupera ligeramente", según el informe. Durante el pasado mes de enero se censaron más de 900 ejemplares, "la mejor cifra desde el año 2012 y casi el doble respecto al pasado año".

Por su parte, en el parque natural marítimoterrestre de Es Trenc-Salobrar de Campos se han contabilizado 1.367 ejemplares de 26 especies diferentes. Las más abundantes son el pato blanco (Tadorna tadorna), del que se han contabilizado 300 individuos, y el picaplatges camanegra (Charadrius alexandrinus), con un total de 296 ejemplares censados.

En el parque de Mondragó se vieron 34 aves de ocho especies, unos números muy similares a los de los pasados años. En esta zona del sur de la isla las aves más abundantes son el coll blau (Anas platyrynchos) y la fotja (Fulica atra).

El recuento de aves se lleva a cabo conjuntamente con el grupo ecologista GOB en Mallorca y en Eivissa y con la Societat Ornitològica de Menorca en la isla vecina.

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