20 de diciembre de 2012
20.12.2012
Diario de Mallorca
Pollença

Otra Navidad sin poder ver a Olivia

Albert Encinas está a punto de ganar la batalla judicial iniciada cuando su expareja decidió, hace un año, llevarse a su hija a Polonia para no regresar

20.12.2012 | 07:30
Albert Encinas, entre su madre Mari Cuadrado y su hermana Elena, ayer en Pollença.

"Sé que mi hija Olivia me quiere mucho, pero no la dejan volver". La desesperación del joven ´pollencí´ Albert Encinas es la misma que sienten muchos padres y madres que se ven obligados a vivir lejos de sus hijos por problemas de separación conyugal. En el caso de Albert, la situación es especialmente dramática porque en estas fechas, tan señaladas a nivel familiar, se cumple un año desde que su expareja sentimental, de nacionalidad polaca, decidió incumplir de forma unilateral el régimen de custodia compartida que mantenían desde su separación, marchándose a Polonia con la pequeña Olivia, de cuatro años, para no regresar a la isla.
Desde entonces, Albert Encinas y su familia viven un calvario que les ha llevado a mover todos los hilos judiciales ydiplomáticos que han podido para recuperar a la pequeña, que reside en la localidad polaca de Czestochowa con sus abuelos y a la que sólo le han dejado ver a su padre varios minutos en dos ocasiones diferentes, por orden judicial y bajo una vigilancia extrema por parte de la familia materna de la pequeña.
Era el mes de diciembre de 2011 cuando Olivia se fue con su madre a Polonia con la intención de regresar el 31 de diciembre. Ese día, la niña debía regresar con su padre a las 20 horas, pero no fue posible. Poco después, tras muchos intentos de hablar por teléfono con la madre, Albert Encinas comprendió que no tenía intención de regresar a Mallorca. El padre tuvo que esperar hasta finales de enero para volver a oir la voz de su hija por vía telefónica.
A partir de ahí, Albert y su familia iniciaron un periplo judicial con ramificaciones en Mallorca y Polonia con el fin de recuperar a la niña. El mismo día 31 de diciembre interpuso una denuncia ante la Guardia Civil, y poco después una demanda penal en los juzgados de Inca para denunciar el "secuestro" y la "retención" de su hija.
Antes de marcharse a Polonia, la madre de Olivia interpuso una denuncia contra el padre por presuntos malos tratos de la que resultó absuelto en un juicio rápido pero que, según admite, le dejó "destrozado". A su entender, "eran maniobras de la madre, que no quería una custodia compartida". La familia lamenta ahora "no haberse dado cuenta antes" de las intenciones de la madre.
Después de varios viajes a Polonia para participar en los juicios y de haber podido ver por algunos instantes a la niña, finalmente el caso judicial está a punto de llegar a su fin. "Actualmente, Albert tiene la custodia de su hija, a raíz del juicio celebrado el pasado mes de abril que modificó las medidas provisionales y ordenó la retirada del pasaporte de la pequeña para que no salga de España, pero antes debe entrar en España", explica Elena Encinas, hermana de Albert. Por su parte, la madre de Olivia interpuso también una demanda en Polonia para obtener la custodia de la niña "asegurando que la pequeña siempre había vivido en Polonia, lo que es mentira", pero la juez de ese país dijo que esta vía ya está abierta en España y no puede repetirse en Polonia.
Albert interpuso otra demanda en Polonia en base al convenio de La Haya. El juicio era el pasado 5 de diciembre, pero tuvo que ser aplazado porque la madre alegó una enfermedad. La próxima fecha de la vista, la de la esperanza para Albert, es el próximo 24 de enero en el país centroeuropeo.
Ahora, cuando la familia empieza a ver la luz al final del túnel, el temor se basa en una posible nueva huida de la familia materna de Olivia, por lo que esperan que el proceso concluya cuanto antes para no provocar más traumas a la pequeña. Además, tienen la convicción de que "la niña no se encuentra muy bien". "La última vez que la vi tuve la sensación de que ella sabe lo que pasa, estaba muy nerviosa", recuerda el padre, quien asegura que, en el caso de recuperar la custodia de la pequeña, "nunca le quitaría el derecho a la madre de ver a su hija o de hablar con ella por teléfono".
La contratación de abogados tanto en Mallorca como en Polonia y los diversos viajes a ese país por parte de la familia han costado mucho dinero. Por ello, el próximo sábado, el restaurante Cantoner de Pollença ha organizado una comida solidaria para recaudar fondos para la causa de Albert.
"Cuando vuelva a ver a la niña sólo quiero darle tiempo, mirarla a los ojos, prestarle atención...".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

Restaurantes en Part forana

Los mejores restaurantes en Mallorcaa

Descubre los mejores restaurantes en Mallorca: Calvià, Sóller, Alcúdia, Manacor... y disfruta de tu tiempo libre con la mejor gastronomía.


¡Síguenos en las redes!