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Cort renuncia a la siembra de tamariscos en la primera línea de la Platja de Palma

Parques y Jardines alega que esta especie está afectada por una plaga difícil de controlar con los tratamientos fitosanitarios actualmente permitidos, que debilita el árbol y provoca numerosos problemas, además de por un hongo

Ejemplares de palmera washingtonia sembrados esta semana en el paseo de primera línea.

Ejemplares de palmera washingtonia sembrados esta semana en el paseo de primera línea. B. Ramon

Con la aparición del Picudo rojo, que afectaba de forma especial a las palmeras datileras sembradas en la primera línea de la Platja de Palma, se inició la siembra de tamariscos en sustitución de esta especie.

Con esta decisión, con el tiempo, habría desaparecido la imagen de la primera línea de la zona turística a la que nos habíamos acostumbrado desde mediados de la década de los noventa cuando el entonces ministerio de Obras Públicas ejecutó las obras de remodelación del paseo.

No obstante, casi una década después, el departamento de Parques y Jardines del ayuntamiento de Palma ha decidido abandonar la siembra de tamariscos debido a que estos ejemplares situados en alineaciones arbóreas con el paso del tiempo se han visto afectados por distintos problemas.

En primer lugar, se señala la falta de existencia en calibre comercial y calidad. Asimismo, se indica que el crecimiento natural de la especie no se adapta bien a los parámetros que se exigen al arbolado en las alineaciones arbóreas por lo que respecta a la accesibilidad y alturas, entre otros.

Igualmente, se indica que estos ejemplares están afectados por los temporales, que cada año se ven incrementados en cuanto a número y virulencia, produciendo la fractura de ramas y en algunos casos del tronco. Además, la intrusión del agua de mar altera la composición del suelo en el que crecen.

Otro aspecto que se ha tenido en cuenta a la hora de adoptar la decisión de no continuar con la siembra de tamariscos ha sido la aparición de la plaga Trabutina, una cochinilla difícil de controlar con los tratamientos fitosanitarios actualmente permitidos, que provoca el debilitamiento del árbol y causa numerosos problemas vegetativos y de suciedad.

Esta especie también está afectada por el hongo Inonotus tamaricis, que estropea la dureza de la madera.

Por último, otra razón que se ha tenido en cuenta ha sido «el vandalismo acusado contra esta especie» por su situación en la primera línea de mar, además de que no se adapta bien a las exigencias del crecimiento en la calle y a los numerosos temporales. Dicho lo anterior se señala que «en otras posiciones» más alejadas se mantendrá la reposición con tamariscos.

Las palmeras washingtonia, una de las mejores opciones

Tras siete años sin que se repusieran por parte de Parques y Jardines las palmeras datileras sembradas en el paseo de primera línea de la Platja de Palma, los técnicos municipales han llegado a la conclusión de que la especie whashingtonia, debido a su escasa afectación por parte del Picudo rojo, es una de las mejores opciones para la restitución de los ejemplares muertos, porque se trata de una especie que también se adapta mejor a la proximidad al mar y que necesita un menor mantenimiento en zonas de uso intensivo. El hecho de que entre julio de 2017 y enero de 2021 la contrata de conservación y mantenimiento de alineaciones arbóreas estuviera en situación de prórroga extraordinaria impedía también por parte de Cort la reposición de los ejemplares muertos o abatidos.

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