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Memòria de Mallorca llevará a Estrasburgo el derribo del monolito de sa Feixina por fascista

La asociación memorialista ha convocado una concentración el próximo jueves ante la sede del Tribunal Superior de Justicia «para protestar por la sentencia que protege un monumento franquista» como es el erigido en honor al crucero ‘Baleares’

Mitin convocado por Vox en la última campaña electoral frente al monolito de sa Feixina.

Mitin convocado por Vox en la última campaña electoral frente al monolito de sa Feixina.

La Associació per a la Recuperació de la Memòria Històrica de Mallorca no tira la toalla. Como tampoco se dio por vencida en 2010 cuando el ayuntamiento de Palma, en contra de su criterio, acordó «contextualizar» el monolito franquista de sa Feixina y, en consecuencia, no proceder a su derribo, tal como ordenaba la Ley de Memoria Histórica estatal.

Para el próximo jueves han convocado una concentración ante la sede del Tribunal Superior de Justicia de Balears (TSJB) en la que han convocado a la ciudadanía para que se manifieste en contra de la sentencia «que protege un monumento franquista».

La presidenta de esta asociación memorialista, Maria Antònia Oliver, manifestó que van a presentar un recurso de casación ante el Tribunal Supremo porque «no se puede aceptar que se mantenga un elemento como el monolito de sa Feixina, que mantiene claras connotaciones de simbología fascista por unos supuestos elementos histórico artísticos de los que carece».

Oliver espera que tanto el consistorio de Palma como el Consell de Mallorca también lo tengan claro y también presenten finalmente un recurso de casación ante el Tribunal Supremo contra la sentencia dada a conocer el pasado viernes, que rechaza un recurso presentada por estas dos administraciones y por la propia asociación contra la sentencia del juzgado de lo contencioso administrativo número 3 de Palma contra la decisión de la institución supramunicipal de no preservar el monolito.

En el caso de que el Tribunal Supremo se pronuncie en contra del recurso de casación, Memòria de Mallorca acudirá al Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, un paso que no se puede dar directamente puesto que primero se deben agotar todas las vías jurisdicionales del país. Oliver rechazó el fallo del Tribunal Superior que considera que el monolito ya no tiene connotaciones de simbología franquista ya que en 2010 el Ayuntamiento le despojó de ella. «Todo el monumento, desde la primera hasta la última piedra lo es, tanto por su historia, como por su significación». Consideró además que el hecho de que en una de las caras de la construcción haya grabada una gran cruz, es una prueba más del mantenimiento esta simbología puesto que el régimen dictatorial de Franco «también se apropió de este símbolo cristiano».

Además, Oliver recordó que «la extrema derecha tiene muy clara cuál es la significación de esta construcción», «ya que aún hoy siguen convocando concentraciones con banderas de Falange Española, y el partido de extrema derecha Vox realizó un mitin en la pasada campaña electoral en este emplazamiento».

Informe de Cantarellas

El ayuntamiento de Palma ocultó en un cajón el informe realizado en 2009 por la catedrática en Historia del Arte Catalina Cantarellas en el que se ponía de manifiesto el nulo valor histórico artístico del monolito de sa Feixina.

De esta forma se pudo sortear su derribo en aplicación de la Ley de Memoria Histórica aprobada por José Luis Rodríguez Zapatero y el pleno del Consistorio aprobó por unanimidad su mantenimiento, aunque eliminando su simbología franquista.

En 2015 los técnicos del Patrimonio Histórico del Consell se tuvieron que pronunciar sobre los supuestos valores patrimoniales del monolito y, al igual que la Catedrática Cantarellas, concluyeron que «no tiene relevancia patrimonial suficiente para proceder a su protección».

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