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El último restaurador de molinos de Mallorca recibe un importante galardón sobre artes de construcción

Miquel Ramis, 'es Moliner de Sant Jordi', distinguido con el Premio Richard H. Driehaus por su “dedicación y perseverancia” en el mantenimiento del patrimonio tradicional

Miquel Ramis Bordoy en su taller de Sant Jordi donde devuelve a la vida a los molinos.

Miquel Ramis Bordoy en su taller de Sant Jordi donde devuelve a la vida a los molinos.

Los Premios Richard H. Driehaus de las Artes de Construcción, otorgado por diferentes fundaciones y con participación de instituciones estatales y colegios oficiales, ha reconocido este año la labor de conservación y restauración de los emblemáticos molinos mallorquines. El último maestro en este oficio de Mallorca, Miquel Ramis, ha sido el galardonado por su “dedicación y perseverancia”. Ramis es la tercera generación de restauradores de molinos de su familia, trabaja desde su taller Es Moliner en la localidad de Sant Jordi y es el único que todavía se dedica a la profesión de volver a la vida a los cientos de molinos de viento extractores de agua que quedan en la isla y son un elemento clave del paisaje mallorquín. 

Ramis recibirá una dotación de 10.000 euros por el premio, pero principalmente habrá contribuido a dar a conocer la construcción tradicional mallorquina a nivel nacional.

“Es una gran satisfacción para mí poder recibir este premio, ya que creo que contribuirá a dar valor a los molinos mallorquines y la importancia de su conservación como elementos arquitectónicos esenciales de nuestro paisaje rural”, ha explicado hoy Miquel Bordoy tras conocer que ha sido galardonado con uno de los premios más importantes a nivel nacional de las artes de construcción.

Este joven artesano vive con pasión su oficio desde hace 25 años y se muestra abrumado por los reconocimientos: “Yo no le daba importancia a lo que hacíamos en el taller, ya que lo he visto toda la vida. Empezó mi abuelo en los años 50, siguió mi padre y ahora yo. Decidí presentar nuestros trabajos creyendo que no teníamos ninguna posibilidad, pero he podido comprobar como nuestros molinos están reconocidos a nivel nacional”.

Un molino tradicional mallorquín restaurado por Miquel Ramis Bordoy en Sant Jordi. D.M.

Miquel Ramis llegó ayer de Madrid donde ha montado en las mismas dependencia del ayuntamiento un molino como los del Pla de Sant Jordi con motivo de la ceremonia de entrega de los Premios Richard H. Driehaus de las Artes de Construcción. Esta reproducción servirá para dar a conocer un poco más el patrimonio tradicional mallorquín y la importancia de los molinos para extraer agua a mediados del siglo XX en Mallorca.

“El molino y el caballo -relata Miquel Ramis- eran los motores de las fincas agrícolas, principal fuente económica de la época. En Mallorca, especialmente en el Pla de Sant Jordi, Campos, sa Pobla y Muro, llegaron a funcionar más de 3.000 molinos y ahora quedan unos pocos centenares con posibilidades de restauración, que como mínimo conservan la torre”. El oficio de restauración de molinos combina los trabajos en hierro y madera. Grandes tablones de madera de pino norte conectadas al volante de las palas impulsan las bombas extractoras. Ramis explica que en el interior de los pozos utilizan madera de los emblemáticos almendros, ya que puede estar en remojo sin deteriorarse.

Hace unos pocos años, este artesano de Sant Jordi estuvo a punto de cerrar su taller por la falta de trabajo. Con la crisis económica poca gente quería restaurar su molino. Ahora la cosa ha cambiado, tienen trabajo suficiente para todo el año y su gran mercado es la recuperación de molinos en fincas restauradas como elementos decorativos. No obstante, pide más ayudas públicas para que los propietarios no dejen caer los molinos y se animen a recuperarlos.

Los premios

Los Premios Richard H. Driehaus de las Artes de la Construcción son unos galardones que se conceden en España a los más destacados maestros de los distintos oficios de la construcción tradicional, contribuyendo así a su preservación y continuación. Están impulsados por el filántropo estadounidense Richard H. Driehaus, un enamorado de la construcción tradicional española.

Son convocados anualmente por INTBAU (International Network for Traditional Building, Architecture and Urbanism), gracias al apoyo del Richard H. Driehaus Charitable Lead Trust, mediante una donación a la Chicago Community Foundation para el Richard H. Driehaus Charitable Fund, y de la Fundación Ekaba. Colaboran en esta iniciativa el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, el Ministerio de Cultura y Deporte, el Premio Rafael Manzano Martos y el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España.

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