La llegada de los Reyes de Oriente a Palma estuvo ayer marcada por los cambios ocasionados debido a la pandemia de la covid 19. Por esta razón se introdujeron algunas modificaciones en relación al formato realizado en años precedentes, siendo la más destacada el hecho de que, si bien fue un acto real, solo pudo verse virtualmente a través de la televisión autonómica IB3.

Otra novedad consistió en la recuperación del edificio de Cort para recibir a Sus Majestades, en lugar de utilizar como en las ediciones precedentes el Casal Sollerich del paseo de es Born, así como la introducción de fuegos de artificio lanzados desde el Parc de la Mar justo después de la llegada de los reyes a la ciudad. como inicio de la Cabalgata.

Una Cabalgata virtualmente real Josep Capó

También se introdujo en el desfile la participación de algunos Caps Grossos de la Sala y la salutación que dirigió el rey Gaspar a los niños y niñas de la ciudad desde el balcón de Cort.

En ella, el rey de cabellos castaños, en nombre de los tres Magos manifestó que «este año el mejor regalo es la salud» y aseguró que ningún niño ni ña «recibirá carbón porque todos se han portado muy bien

Gaspar, Melchor y Baltasar, los tres Reyes de Oriente, desembarcaron en un sitio indeterminado del Moll Vell del puerto de Palma pasadas las 19:00 horas a bordo del barco Rafel Verdera. En esta ocasión los Magos quisieron obsequiar a lo niños y niñas palmesanos con un espectáculo de fuegos artificiales lanzados desde el Parc de la Mar con el fin de anunciar su llegada a la ciudad.

Después, subiendo las escaleras de la Seu, se dirigieron con sus respectivas carrozas que les estaban esperando en la plaza del Mirador junto con su comitiva, hacia la plaza de Cort por la calle Palau Reial

Los Reyes saludaron desde el balcón de Cort.

En Cort fueron recibidos por el alcalde, José Hila, que les ofreció simbólicamente las llaves de la ciudad. En esta recepción real también participó un niño en representación de la Fundació ONCE y ASPAS, además del teniente de alcalde de Participación Ciudadana, Alberto Jarabo.

Un fuerte dispositivo policial impidió el acceso de los ciudadanos a las calles que conformaron el itinerario real y a la plaza de Cort. En varios momentos de la Cabalgata, que apenas recorrió 200 metros, se realizaron distintas actuaciones.

En la plaza de Cort se habilitó un escenario para la realización de espectáculos circenses y de danzas. También participaron en la Cabalgata de este año artistas del Circ Stromboli, alumnos de The Royal Factor Dance Academy, la contacontes Aina Zuazaga, bailarines de la escuela Angela Bruno, los payasos de la Sonrisa Médica, la asociación de vecinos s’Olivera de la barriada de Son Cotoner, así como los carteros reales y embajadores de Sus Majestades, además de los Geganters y Cap Grossos de la Sala junto con una pareja de Ball de Bot.

Anoche los Reyes, ayudados por sus pajes, comenzaron a repartir los regalos.