Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los médicos no piden la dimisión de Fernando Simón

Luis Arboledas, médico colegiado. Palma.

Los colegios de médicos españoles exigen la dimisión o el cese del colega Fernando Simón. Esta noticia se traduce en la prensa a menudo con el mensaje de que los médicos exigimos el cese o dimisión de Simón, y la cosa merece una explicación porque no es así ni de lejos. Los votantes en las elecciones del Colegio de Médicos de Balears son alrededor (y digo alrededor por no decir menos) del 10% de los médicos ejercientes en nuestras islas, y me temo que el porcentaje debe discurrir por parecidas miserias en el resto de España. En resumen: los colegios de médicos no están legitimados para exigir absolutamente nada en nombre de los médicos, y conviene que los medios de comunicación lo sepan para así dar más o menos pábulo a la primera ocurrencia de una legión de amigos del pesebre con una representación raquítica. En el caso de nuestra presidenta, sin oposición alguna por una presunta cacicada de la junta electoral al uso en el momento. 

En nuestras islas el porcentaje tradicional de médicos que van a votar en las elecciones del colegio ronda el 10%, y con ese apoyo se permiten exigir ceses y dimisiones; el cuajo es de antología y la jeta de cemento armado. El hecho es que los médicos estamos obligados normativamente a estar colegiados para poder trabajar, y la mayoría nos limitamos a pagar la cuantiosa cuota trimestral para mejor disfrute de los amigos del pesebre que ocupen el chollo en el periodo correspondiente, sin preocuparnos en toda nuestra vida profesional de lo que ocurra en el edificio de Passeig Mallorca. Si fueran decentes se abstendrían de exigir nada en nombre de nadie. La opinión del 90% de sus colegas, simplemente, la desconocen, y además no les representan.

Compartir el artículo

stats