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Javier Cuervo

Artículos de Broma

Javier Cuervo

La inspiración actual

En la atmósfera del liberalismo se habla mucho de «inspiración» y de «aspiración». El primer sentido que da el diccionario a estas dos palabras es el mismo: atraer el aire exterior a los pulmones. En las acepciones siguientes, como en los matrimonios que parten de un punto común, la inspiración y la aspiración van tomando caminos divergentes. La inspiración tiene que ver con las ideas y la aspiración con los deseos. Hay personas a las que les gusta sentirse inspiradas y para las que cualquier cosa es inspiradora. En consecuencia, demasiada gente quiere ser inspirador o inspiradora a través de las redes sociales porque eso da seguidores.

Como la creatividad no es tan frecuente, la mayor parte de las veces se dice «inspiración» para no decir «adaptación» o «plagio». En la adaptación hay unos elementos de partida a los que se da una nueva llegada. En el plagio, el cambio sólo es del lugar del original creado por otro, al del que se apropia y se lo lleva a su sitio. El «apropiacionismo» es un movimiento en el que el artista usa para elaborar su obra elementos de otras ajenas. Como ocurre en el «homenaje», muchas veces la apropiación es plagio, una palabra del latín tardío, muy fea desde su origen, que se aplicaba a «robar esclavos» o «comprar o vender como esclavos a personas libres». «Plagio» ofende por activa y por pasiva, al plagiario y al plagiado. Ahora, la inspiración está sobrevalorada y tiene más que ver con creer que con crear, con la fe en el que crea que con aquello que crea. Así es lo fan en el individualismo.

Las dos grandes frases sobre la inspiración son de dos individualistas apropiadores. Ambos coinciden en devaluarla respecto al esfuerzo. Al inventor y gran patentador Edison se le atribuye que «la genialidad es 1% de inspiración y 99% de transpiración». De Picasso, el pintor más grande del siglo XX, se repite que «la inspiración existe, pero te tiene que encontrar trabajando». Del pelmazo discurso motivacional de la inspiración salen inspiraciones muy poco inspiradas porque es más fácil creer que crear.

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