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Diario de Mallorca

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Antonio Papell

Potencia moderna

No se alcanza verdadero conocimiento de la realidad si esta no se contempla con cierta perspectiva. Venimos de muy abajo, de ser los réprobos de una Europa de las libertades y de fundar esforzadamente y con mucho ingenio un régimen imponente, y hoy somos anfitriones de un decisivo plenario de la OTAN, la gran organización defensiva de los países libres, al máximo nivel. Con la particularidad de que el mundo está en guerra y de que las decisiones que se adoptarán en Madrid son vitales para proteger nuestro futuro de la alevosía maliciosa de los países autoritarios.

España, una potencia moderna, tiene ya desplegadas fuerzas especiales participando en la protección del flanco este de la Alianza y auxiliando a la maltrecha Ucrania, que ha sido agredida por su pretensión de ser ella también miembro del club de las democracias. Y ahora España es residencia de los jefes de Estado que harán planes audaces para las próximas décadas con el fin de preservar el orden global y la prosperidad colectiva, y de defender las irrenunciables libertades.

Muchos de quienes vivimos el bochorno pretérito de ser los apestados de Occidente, sentimos hoy una íntima satisfacción al observar como un rey y un gobierno bien preparados, con prestigio internacional, con soltura y con ideas, están poniendo los medios para que este encuentro decisivo y decisorio encuentre las mayores facilidades. Somos una potencia destacada y brillante, y no es pecado de aldeano nacionalismo sentirse orgulloso por ello.

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