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Diario de Mallorca

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Análisis

Electorado durmiente

La principal diferencia entre los dos bloques ideológicos en Andalucía es que la derecha está ultramotivada y que la izquierda tiene a casi un 30% de votantes dudando

El presidente del PP de Andalucía y candidato a la reeleción como presidente de la Junta, Juanma Moreno. EP

Las elecciones de Andalucía han comenzado y la principal diferencia entre los dos bloques ideológicos es que la derecha está ultramotivada y que la izquierda tiene a casi un 30% del electorado dudando. Esta foto de inicio de la carrera puede cambiar a lo largo de los 15 días. De hecho, se supone que las campañas electorales sirven para eso, para tensionar, para despertar al electorado durmiente que durante toda la legislatura ha pedido que la política se ocupe de no generarle más problemas. Sin embargo, la pregunta de la campaña en Andalucía ya está fijada y sobre esta cuestión girarán 15 días de mítines, eslóganes y memes: ¿estará Vox en el Gobierno? Esta pregunta que a nivel teórico debería despertar a ese electorado durmiente de la izquierda, al menos hasta ahora, no lo ha sacado de la abstención. Aquí lanzo algunas teorías, todas ellas compatibles.

40 años de gobiernos

El PSOE había gobernado en Andalucía desde siempre, aunque Javier Arenas consiguiera ganar una elección, porque la izquierda siempre había sumado más que la derecha, hasta que, en 2018, el giro estratégico de Ciudadanos decantara una situación más igualada que nunca. En aquella campaña, menos el PSOE, todos los partidos se referenciaban en el cambio prometiendo acabar con un partido que parecía hegemónico. Casi 40 años son muchos, y más si en el debe y haber existen máculas que cuestionan la gestión. El 'caso de los eres' y el 'y tú más' del PP han hecho mucho daño a un partido que se confió. Y cuando uno se confía es cuando pierde.

PP sin oposición

Cuando tras casi 40 años de gobierno un partido se va a la oposición, el día después de las elecciones debe servir para secarse las lágrimas y analizar qué ha pasado. Al siguiente debe empezar la oposición que conduzca a la recuperación del Gobierno. Sin embargo, el PSOE de Andalucía estuvo más centrado en solventar sus cuitas internas que en hacerle una verdadera oposición a Moreno. Susana Díaz estuvo más preocupada por su supervivencia orgánica que por auditar al Gobierno del PP. Cuando Juan Espadas se hace con el partido tras batir a Díaz en unas primarias, ya es tarde. Juanma Moreno ya había consolidado cierta imagen de moderación y Espadas debía afrontar todos los procesos internos para renovar todo el partido con aún reductos susanistas. A la izquierda del PSOE, la cosa no andaba mucho mejor: la ruptura de Teresa Rodríguez con Unidas Podemos, su expulsión y la de los suyos del grupo parlamentario son tremendamente desmotivadores para su electorado. En fin, que la oposición al PP la ha hecho más Vox desde la ultraderecha que la izquierda.

Sin pulsión de cambio

La percepción en política es más importante que la realidad, y lo cierto es que en Andalucía se ha instalado que el PP ganará las elecciones. Así lo reflejan todas las encuestas, junto con la losa para la izquierda de que su suma no llegaría a poder generar una alternativa. Esta falta de pulsión de cambio es fuertemente desmovilizadora para el electorado de la izquierda, que además de no haber tenido referentes fuertes durante la legislatura, considera que ir a votar no servirá para nada, un esfuerzo que pueden ahorrarse para disfrutar de un día de asueto. Combatir desde la izquierda esta percepción es tremendamente complicado porque las creencias no se las combaten con ideas… véase Ortega y Gasset.

¿Es ahora Andalucía de derechas?

Existen algunos análisis que afirman que Andalucía ha cambiado sociológicamente y ahora es de derechas, y eso que aún no se ha votado. Considero humildemente que se equivocan, al menos de momento. A través de las encuestas se sabe que España tradicionalmente ha sido un país de centroizquierda, y eso no quiere decir que el PP no haya gobernado incluso con mayoría absoluta. Los cambios sociales son tremendamente lentos, y en tres años de un Gobierno de Moreno más preocupado en parecer del PSOE que en hacer una enmienda a casi 40 años de socialismo gubernamental no es posible un cambio sociológico tan impresionante. La izquierda no ha hecho oposición, Moreno ha procurado no molestar a la progresía, no se ha construido una alternativa creíble y los partidos de la oposición han estado más centrados en lo suyo que en lo del PP. El electorado de la izquierda está durmiente y me temo que 15 días no son suficientes para despertarlo, pero tienen que hablar las urnas.

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