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Lo que empieza ahora

Entre «la legislatura empieza ahora» y «el Gobierno tiene los días contados» oscila el momento actual de la política española

El debate parece desarrollarse en este momento entre dos visiones claramente antagónicas de cómo está la situación política española. Entre lo expresado por la vicepresidenta tercera, Yolanda Díaz, de que «la legislatura empieza ahora» y las afirmaciones de los dirigentes del PP de que «el Gobierno tiene los días contados». Los de Pablo Casado, propulsados por la euforia que les ha generado el arrollador triunfo electoral de Isabel Díaz Ayuso en Madrid y la constatación de que pueden absorber el voto huérfano de Ciudadanos, se ven ya a las puertas de la Moncloa. Solo les falta un pequeño detalle, que Pedro Sánchez adelante las elecciones. Al igual que se equivocaron hace un año, cuando en pleno confinamiento pensaron que el presidente no aguantaría la presión social, pueden errar de nuevo creyendo que el batacazo electoral en Madrid debilita tanto a socialistas y podemistas que renunciarán a seguir gobernando.

Díaz atina más en sus declaraciones, por muy extravagantes que se consideren. Se puede decir que ahora empieza la legislatura porque en breve, si la campaña de vacunación sigue yendo bien, se habrá superado lo peor de la crisis sanitaria, y, entonces, con la ayuda de los fondos europeos, empezará la recuperación económica. Es decir, se acabará, al menos parcialmente, con el estado de excepcionalidad generado por la pandemia, que se declaró solo dos meses después de la investidura de Sánchez. El Ejecutivo podrá, por tanto, empezar a ocuparse de esas cosas importantes, que, comparadas con el covid, semejan ser rutinarias: las reformas laboral, fiscal y del sistema de pensiones, por ejemplo.

Cabe la duda de si, con su afirmación, Díaz estaba también marcando distancias con Pablo Iglesias, queriendo resaltar así que su estilo pactista es menos estridente y que ahora empieza una etapa más calmada de la coalición gubernamental. De ser así, se acabará el ruido interno, que tanto ha desestabilizado al Gobierno, y solo quedará el ruido del exultante PP, empeñado en el acoso y derribo y, por lo que se ve, alérgico al acuerdo.

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