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Javier Cuervo

Artículos de broma

Javier Cuervo

Neozelandizar España, ya

Andamos mirando qué hemos aprendido de la pandemia. Para los poco imaginativos se han acuñado cuatro respuestas cursis, impersonales, que te dejan bien delante de una cámara o de un micrófono, en medio de las redes sociales, en las pasadas cenas de navidad y en las futuras comidas de trabajo. El País preguntó a 34 personajes de eso que se llama la cultura y me quedo con lo que dijo el cineasta Juan Antonio Bayona.

Bayona es de fiar. Le gusta la tensión: recuerde el suspense macabro de El orfanato. No se ahoga en un vaso de agua ni en el mayor tanque acuático de Europa donde, con 8.000 extras, rodó un tsunami para Lo imposible. Sabe tratar con el miedo (Un monstruo viene a verme) y no vive en la zona de confort ni teme al pasado (Jurassic World: El reino caído, acción imparable entre dinosaurios).

Lo que aprendió Bayona, que rodaba El señor de los anillos para TV en Nueva Zelanda fue que «otro tipo de sociedad es posible: más igualitaria, más equilibrada y calmada. Los neozelandeses practican un modelo de vida donde las prioridades son diferentes a las nuestras y van todas en favor de la comunidad. Allí hacer y decir el mal está muy mal visto. En la política hay lugar para la discrepancia pero no para la crispación. Se vive y se aprovecha el tiempo mejor sin el ruido y la ansiedad que genera el debate político de nuestro país».

«Hacer y decir el mal» es lo que aquí se llama «sin complejos». A los «sincompejistas» españoles la oposición sin crispación -e incluso el gobierno sin crispación- les parece antiguo. Repiten que España es un «gran país» sin que se sepa en qué ni por qué.

Dudo que en Nueva Zelanda, 8 millones de habitantes concentrados en un par de islas y dispersos en muchas más, digan que son un gran país, pero tienen poca corrupción, mucha educación, bastante libertad y seguridad casi plena. Apetecería la neozelandización de España, la vía maorí de convivencia social, pero nadie la seguirá: Nueva Zelanda siempre será nuestras antípodas. Menudo verano tienen ahora mismo.

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