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José María de Loma

Cocinar bacalao

Cocinar bacalao es más fácil de lo que piensas, dice Mikel Iturriaga en su blog. Hombre, al fin alguien habla de otra cosa. A ver si hace una entrada sobre la merluza. Yo la merluza mejor que he comido ha sido en Itxas Gane, un restaurante de Barrika, en la costa vizcaína, con unas imponentes vistas al mar donde también hacen muy buena la pachineta, eusko postre típico de hojaldre con almendras relleno de crema, aunque para dulce rico, el bollo de mantequilla tradicional bilbaíno, sobre todo el que hacen en Arrese, en Las Arenas, Getxo.

-Oiga, tiene usted hambre.

Uno se pone con esto del confinamiento ya a buscar otro alimento espiritual, otras lecturas, otros temas, un poco la vida cotidiana, la de antes. Supongo que les pasará: siguen alerta y atentos, pero hay que ir adobando la vida y las lecturas con cosas que no sean el coronavirus. Cosas como esa paloma que ahora pasa mientras redacto a la hora en la que mi hijo está terminando de ver Ice Age 4, que la verdad es la monda, yo no sé qué hago que no veo más cine infantil. O de animación. La ventaja de estas películas es que no me pierdo en enrevesados argumentos ni es necesario retener muchos nombres, ni se ve uno obligado a poner en Twitter que está vendo la serie del milenio, ni hay crímenes terribles que luego un joven y una joven investigadora tienen que ir resolviendo muy enjundiosamente mientras el espectador no aguanta más de tanta tensión sexual no resuelta y daría por bueno que el asesino se librara de su castigo con tal de que los dos protagonistas echaran de una vez un casquete. O cohete, como se dice en algunas zonas del norte. En varias posturas, si es posible. El cine infantil es más primario, o eso creemos los adultos, que somos muy pedantes. Pero lo primario no viene mal para este tiempo (ya estamos bordeando el tema) y permite llorar y reir de continuo, que es de lo que uno tiene ganas casi todo el rato. Estamos en ese estado de ánimo montaña rusa, eufóricos cinco minutos y depresivos otros cinco, según uno vea esto como una bendita vacación o como una terrible maldición. El caso es que me he aficionado a los blog de cocina, que son como los de política pero con más salsa. Van bien si te gusta lo crudo, porque en los de política está todo tan hecho que a veces se ve pasado. Es difícil, sí, una buena merluza a la parrilla, por donde yo vivo se estila más rebozada o frita. Las parrillas les gusta más para la carne. Esta noche me pongo Cómo entrenar a tu dragón 3. O Los Lunnis.

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