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Diario de Mallorca

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SANIDAD

IB-Salut seguirá tramitando las bajas de los test farmacéuticos

El sindicato de enfermería defiende que el control de las pruebas debe quedar en el ámbito sanitario público

Un farmacéutico se hace un autotest de antígenos Guillem Bosch

El Servei de Salut matizó ayer  una cuestión polémica que había suscitado las críticas del colectivo enfermero, tanto de su colegio profesional como de su principal fuerza sindical, el sindicato de enfermería (SATSE). 

Aclaró que en el proceso de comunicación de positivos por covid-19 cosechados en los test de antígenos realizados en las boticas, el farmacéutico no participará en la tramitación de las bajas laborales, que esta cuestión «seguirá correspondiendo exclusivamente al Servei de Salut por tratarse de un acto médico».

Este malentendido ya había provocado las críticas de la presidenta del Colegio Oficial de Enfermería de las Islas (COIBA), María José Sastre, que consideró que la participación farmacéutica en estos trámites solo podía calificarse como una privatización de una actividad realizada hasta el momento en el ámbito exclusivo de lo público.

En este contexto, la presidenta colegial criticó la improvisación y la falta de planificación que ha quedado demostrada al llegar a esta sexta ola pandémica con una alarmante falta de profesionales sanitarios.

En los mismos términos se pronunció Jorge Tera, secretario general del SATSE en esta comunidad autónoma, antes de conocer la precisión efectuada por el Servei de Salut. 

«Podemos llegar a entender la medida porque los centros de salud están saturados, pero no la compartimos. El sistema sanitario público es el único capacitado para tramitar las bajas laborales porque no hay que olvidar que en estos procesos se manejan muchos datos clínicos confidenciales del paciente y no comprendemos que se quiera dejar en manos de las farmacias, que son establecimientos privados donde se dispensan medicamentos», planteaba sus resquemores Tera.

«Entendemos que estén buscando soluciones al colapso de la Atención Primaria», reiteró Tera, «pero la solución no pasa poner datos sanitarios en manos de los farmacéuticos», lamentó el representante sindical de las enfermeras sugiriendo que más bien se debería liberar de tareas burocráticas al personal sanitario de los centros de salud, reivindicación de Primaria nunca atendida.

Forzando a hacer horas extra

Tera defendió asimismo que el control de las pruebas diagnósticas no debe desligarse del ámbito sanitario público. 

«Estamos en una situación excepcional en la que se ha forzado a las enfermeras a hacer horas extra desde el inicio de esta pandemia» para paliar el déficit de estas profesionales, criticó veladamente el secretario general del SATSE.

Preguntado sobre la autorización del Govern para que los sanitarios públicos puedan doblar turnos en otros ámbitos asistenciales, Tera matizó que lo se ha autorizado ahora es que sanitarios que trabajan en centros públicos puedan hacerlo también en hospitales privados sin ánimo de lucro como el Sant Joan De Déu y Cruz Roja, en residencias de ancianos o el Banc de Sang.

«Pero deberán hacerlo con un contrato laboral propio que además tenga un horario compatible con el que desempeñan en la sanidad pública», subrayó el sindicalista diferenciando esta circunstancia de las muchas otras que ya se han vivido durante esta larga pandemia: que profesionales sanitarios públicos han trabajado fuera de su horario laboral en otros centros de salud, hospitales o puntos de vacunación percibiendo por esta actividad extraordinaria una remuneración en la nómina que cada mes le paga el Servei de Salut. Respecto a los profesionales que compatibilizan su trabajo en la pública con la privada, Tera recordó que antes deben ser autorizados por el IB-Salut tras comprobar que los horarios son compatibles.

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