Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Baleares incorpora 150 nuevos enfermos de coronavirus por hora

La pandemia alcanza esta velocidad de crucero sin precedentes descontando las altas - Uno de cada tres contagiados registrados desde febrero de 2020 padece la covid hoy mismo

Test PCR.

La covid no es una pandemia fechada en 2020, ni siquiera en 2021. Tras una dilatada génesis, el apogeo de la enfermedad se corresponde con el 2022 recién iniciado. La inmensa mayoría de los 47.500 pacientes que atiende hoy mismo el servicio sanitario de ese han contagiado durante el presente ejercicio, y se aproximan a uno de cada tres casos totales que se han producido desde el inicio del ciclo pandémico. Según los datos oficiales, el registro histórico asciende a 160.759 personas.

Los 47.500 enfermos confirmados ayer en Baleares quedan por debajo de la cifra real de casos activos, por el lógico retraso en la verificación y por la catarata de contagios a velocidad de vértigo. En un solo día, las personas atendidas de covid se incrementaron en prácticamente 3.600, desde los 44 mil de anteayer. Es decir, se ha alcanzado una velocidad de crucero de 150 nuevos enfermos reales por hora, descontando los centenares de altas a personas que se han recuperado de la covid.

Con la población del archipiélago al borde del millón doscientos mil habitantes, los 47.500 enfermos que hoy superarán el techo de los 50 mil implican que uno de cada 25 residentes padece ahora mismo la covid. La tasa sería impresionante aunque se detuviera en seco, pero además lleva camino de alcanzar en breve plazo una proporción de un caso activo por cada veinte habitantes. Las repercusiones sanitarias y laborales de estos índices obligarán a replantear los actuales confinamientos, de ahí la polémica abierta sobre la «gripificación» de la covid esbozada por Pedro Sánchez.

Pese a la desarrollada capacidad de adaptarse a cualquier acontecimiento, las cifras desbocadas de contagios en Baleares eran imprevisibles en cualquier momento vivido desde febrero de 2020, fecha en que Mallorca registró la primera infección de un residente en toda España. La proporción de un enfermo por cada 25 habitantes aporta el mejor barómetro de la presión asistencial que ha arrollado a la Atención Primaria, donde se concentran los abordajes sanitario y laboral de la pandemia.

Por fortuna para la estabilidad social, no existe de momento una traducción de los contagios en la misma proporción de ingresos que en las cinco oleadas anteriores. Un 0,7 por ciento del total de casos activos han precisado de atención hospitalaria, con el atenuante añadido de que las estancias también se han acortado respecto a episodios precedentes.

El escalón de enfermos serios a críticos ha sufrido asimismo un alivio notable en el transcurso de la pandemia. Dos de cada mil contagiados precisan de atención en las UCI. La caída abrupta de la gravedad no elimina el peligro de la saturación hospitalaria, dada la proliferación de casos que se traduce además en una merma de los profesionales disponibles para ofrecer la atención sanitaria. Un empeoramiento generalizado causaría un tsunami de ingresos. En positivo, en un solo día ya se han tramitado más de mil altas.

La sexta ola ha doblegado las curvas anteriores, que van camino de desaparecer.

La sexta ola ha doblegado las curvas anteriores, que van camino de desaparecer. VISOR COVID

La sexta ola ha engullido a la suma de los embates precedentes del coronavirus

No es descabellado afirmar que solo ha habido una oleada del coronavirus en cuanto a la cifra de contagios, y es la vigente. La denominada sexta ola no solo supera a las anteriores si se las considera individualmente, también ofrece una incidencia que supera a la suma de todas sus precedentes.

Incluso el quinto embate sufrido el pasado verano, hasta ahora el más intenso, ha sido desbordado ampliamente por la ola que se ha producido a lomos de la variante ómicron. Dado que la escalada de contagios de la pandemia no ha tocado techo, las gráficas del visor covid del IB-Salut que recogen la evolución desde principios de 2020 se ven obligadas a un cambio de escala, que permite apreciar el empequeñecimiento del ataque inicial o de una cuarta ola en la pasada Semana Santa prácticamente desaparecida. Cuando se examine desde la perspectiva histórica, el epicentro de la covid será hoy mismo.

Compartir el artículo

stats