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Boulevard | Los megamillonarios mallorquines de la lista Forbes están muy vistos

Ninguna de las fortunas baleares tiene un fundador de menos de sesenta años, ni de setenta, ni siquiera de ochenta, en cultura tampoco hay relevo para Maria del Mar, Barceló o Villaronga

Emparrado metálico de Carmen Laffón en s’Avallet de Carlos March en ses Salines. Tres técnicos se desplazaron desde Sanlúcar de Barrameda para instalarlo. La esposa del banquero, Conchita de la Lastra, despidió en su Instagram a la artista sevillana ahora fallecida con esta imagen.

Cati Cladera efectúa nombramientos en el Consell de Mallorca que enorgullecerían a Jaume Matas, por lo que la presidenta del Consell también puede acabar al frente del Govern. Vamos con gente seria. Me encuentro con uno de los megamillonarios mallorquines de la revista Forbes, a partir de 300 millones de euros. Le felicito, pero me corrige:

-Es una lista triste, todos los representantes de Balears estamos massa vists.

En efecto, aburre revisar las clasificaciones de potentados porque sabemos que allí encontraremos a la familia de Miguel Fluxá (83), de Gabriel Escarrer (86), de Abel Matutes (80) y de Gabriel Barceló (93). Tampoco faltarán los descendientes de Juan March Ordinas (1880-1962) o de Luis Riu Bertrán (1933-1998). No emplearemos el baremo por edades, para no ser acusados de ageismo. Ahora bien, pueden observar que ninguna de las fortunas baleares tabuladas tiene un fundador de menos de sesenta años, ni tampoco por debajo de setenta años, ni siquiera de ochenta.

Los gigantes de la región más próspera de España siguen en plenitud, pero manejan dinero viejo. La ausencia de jóvenes emprendedores de éxito, por mucho que insistan los abultadores de apellidos, ofrece otra pista de que las inmensas cantidades de dinero aquí generadas emigran al exterior. No olvidemos a quienes se quedaron a medio camino, en especial en la parcela inmobiliaria, a personajes como Vicente Grande o Matthias Kühn devorados por su ambición. Para que no se me deprima, le recuerdo a mi megamillonario local de cabecera:

-Estáis muy vistos pero, a algunos de los integrantes de la lista, vuestros hijos os han mejorado.

-Pero nuestros hijos tienen un pecado original, nos han heredado. No es lo mismo.

Sin haberla visto, me está narrando una de las escenas capitales de la fenomenal película El buen patrón, de Fernando León de Aranoa. La esposa del engreído empresario interpretado por Javier Bardem le recuerda a su marido que su único esfuerzo consistió en desplazarse hasta la notaría, para firmar la herencia de las sociedades paternas. Es un criterio injusto para valorar a Carmen Riu, la única mallorquina en la lista y una mujer que ha cambiado el destino de sus empresas. O para referirse al muy derechista Abel Matutes Prats, que le ha dado la vuelta a toda Eivissa, pero se entiende. Fuera de las grandes familias, no hay un solo titán de los negocios deslumbrante. Y había un terreno a explotar, aunque ya no.

Antes de que nos acusen de ensañarnos envidiosos con los opulentos, vamos a constatar que en la parcela artística tampoco se advierte un relevo generacional. Pese al acentuado desprecio a la cultura que también caracteriza a la lista Forbes, la isla proporcionó figuras de la talla de Maria del Mar Bonet, Miquel Barceló o Agustí Villaronga. ¿Se atreve a dar los nombres de mallorquines menores de cuarenta años que hayan alcanzado una preeminencia equiparable? Hubo unos Antònia Font, en pretérito. Para quienes apunten el caso estratosférico de Rafael Nadal, recordemos que tiene duración limitada. Todas las fieras carnívoras citadas en esta página no se alimentan ni se educan, brotan como un exabrupto de Nietzsche.

Ya conocen el juego. Ustedes dicen Andorra y nosotros establecemos la conexión con Mallorca, de donde salió Boris Skossyreff para proclamarse rey del Principado pirenaico entre el 8 y el 21 de julio de 1934, con el título de Boris I. Solo dos semanas en el trono. La financiación de la quijotada corrió a cargo de Florence Marmon, esposa de una magnate estadounidense del automóvil con residencia en la isla. Antes de acceder al trono, la policía detuvo en Palma al futuro rey andorrano para interrogarlo, porque su piso podría haber sido utilizado «como lugar de cita para pervertidos». Así lo publicaba The Majorca Sun. Además, el monarca y su amante «podrían estar involucrados en el tráfico de cocaína». Si me hubiera inventado todos los datos de este párrafo, no hubiera quedado más exótico. La Mallorca de los años treinta compite ventajosa con sus actuales residentes o magnates.

En la imagen que hoy nos ilustra, se observa el emparrado metálico que la pintora y escultora Carmen Laffón levantó en s’Avallet, la possessió de Carlos March Delgado segregada de s’Avall en ses Salines. Tres técnicos se desplazaron desde Sanlúcar de Barrameda para la instalación, la propia autora se encargaba de ajustar cada hoja para asegurar un correcto ángulo de incidencia de la luz solar. La esposa del banquero, Conchita de la Lastra, despidió en su Instagram a la artista también sevillana ahora fallecida, con esta foto como homenaje póstumo y la leyenda «Carmen, siempre estarás con nosotros».

Reflexión dominical impuntual: «La gente que llega tarde aprovecha más el tiempo».

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