Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Entrevista
Daniel Ruiz Presidente de la Societat Balear de Matemàtiques

«El mundo está lleno de datos estadísticos y saberlos interpretar es muy importante»

El matemático mallorquín, profesor del departamento de Matemáticas e Informática de la UIB, ha divulgado de forma diaria y a través de Twitter datos sobre la pandemia de forma muy amena y fácil de entender

Daniel Ruiz Aguilera, en el campus de la UIB, donde es profesor. Manu Mielniezuk

¿Cómo se relacionan matemática y pandemia?

Cualquier cosa se entiende bien con las matemáticas, pues son un lenguaje sobre el que se basa la ciencia y que por tanto nos da pautas para explicar el mundo. En el caso de la pandemia, las matemáticas pueden darnos mucha luz, ya que se ha demostrado que ayudan a tomar decisiones al respecto.

Durante esos meses de pandemia y como nunca antes había sucedido, los medios de comunicación han dado datos estadísticos. La estadística, esa ciencia que señala que, si usted tiene dos ovejas y yo no tengo ninguna, entonces tenemos una cada uno.

Todo dato estadístico necesita ser interpretado y valorado. Si solamente nos quedamos con los números, entonces nos limitamos a una descripción que poco ayuda. Así que siempre hace falta saber valorar e interpretar esos datos. En el caso simpático que ha citado la cosa se queda en una simple media aritmética y la estadística no es solamente eso, es mucho más, pues dispone de otros parámetros que reinterpretan esa información. Por otra parte, me gusta decir que la estadística, que es una rama muy potente, es una de las disciplinas más modernas de la matemática, si la comparamos con el cálculo, la geometría o el álgebra, y por tanto necesita todavía desarrollarse. Ahora bien, con los instrumentos que tenemos podemos llegar a conclusiones muy fiables.

¿Cómo ha evolucionado el estudio de los datos sobre la transmisión del virus durante esos meses?

Mucho, si bien al principio se hacía hincapié en algunos datos y de forma diaria, con el tiempo se ha visto que debían cambiar las prioridades, eliminando según qué datos y priorizando otros, así como también el tiempo sobre el cual se medían, pasando de valores diarios a otros más globales o acumulados. Un ejemplo: al principio veíamos que los lunes había menos casos de infección, según los datos, pero no era real, pues los fines de semana se hacían menos test, con lo cual la información se demostró errónea y se corrigió. Los mismos centros de estudio, las universidades y otros organismos científicos han ido rectificando la manera de evaluar. Y de eso se trata, pues la manera de hacer ciencia, y de hacer matemática en particular, puede cambiar con el tiempo. La ciencia tiene ese valor añadido, de saber rectificar cuando se demuestra que algunos datos ya no sirven.

¿Realmente el lector entiende lo que significan esos datos que los medios de comunicación y la administración dan como si fuera lo más normal del mundo? Me refiero a cosas como datos acumulados, medias móviles, tasa de contagio, etc.

Para un lector medio puede ser complicado entender lo que realmente miden esos parámetros, pues no estaba acostumbrado a ellos hasta ahora. Ahora bien, debería ser obligatorio hacer entendibles las nociones básicas de estadística, como saber interpretar una gráfica, o entender que a la hora de dar una media debemos preguntar cómo se ha realizado. Siguiendo con el ejemplo que usted daba al principio, si ahora aquí se añade una persona que tiene millones de euros, según la media, los tres nos hemos convertido en personas ricas. Así que, en Estadística no es el dato lo importante, sino la manera cómo se ha obtenido.

Y en los planes de estudio, ¿cómo está situada la estadística?

Pues si bien ha mejorado su importancia en las escuelas, todavía le falta aparecer más, pues el mundo que nos rodea está lleno de datos estadísticos y saberlos interpretar es muy importante. Hace años la estadística era explicada siempre al final del curso y con poco tiempo para profundizar, ahora no es así, y prácticamente la mitad del temario de bachillerato de matemáticas de Ciencias Sociales, está relacionado con la estadística.

¿En lenguaje matemático, probable y posible, son sinónimos?

No. En el habitual quizás sí, pero en ciencia no y aquí vienen los errores en muchas de las actuaciones que realizamos en la vida diaria como jugar a la lotería. ¿Es posible ganar? Sí, pues nuestro número está en el bombo, en cambio la probabilidad de que ganemos es muy pequeña.

¿Tratamos bien las matemáticas desde los medios de comunicación?

En general se utilizan demasiados estereotipos como fotos de pizarras llenas de números o similares, con imágenes de profesores con sus bolígrafos y sus fórmulas, pero hacer matemáticas, enseñarlas, es mucho más. Y además, en muchas de las asignaturas que se estudian, se hacen matemáticas, incluso sin saberlo. Lo de separar a los alumnos entre ciencias y letras no está tan claro, el conocimiento no está separado por compartimentos, cuantos más conocimientos tengamos, mejor. Encerrarnos en esa frase «es que soy de letras» nos empobrece. Piense que la escritura se creó para representar cantidades. Einstein y Pitágoras eran músicos, Lewis Carroll, el autor de Alicia en el país de las maravillas, era matemático y el matemático Bertrand Russell ganó el Nobel de Literatura. Entonces, ¿de qué eran esos grandes personajes, de ciencias o de letras?

«Debería ser obligatorio hacer entendibles las nociones básicas de estadística»

decoration

Y de forma inversa, ¿se utilizan los medios de comunicación en las clases de matemáticas?

Me consta que sí, que hay profesores que utilizan datos que han aparecido en periódicos para explicar cosas concretas y de estadística en particular. Y en época de la pandemia todavía más. Expresiones como crecimiento exponencial o crecimiento lineal, que han salido de forma habitual en los medios, se han explicado en algunas aulas con ejemplos tomados de los medios de comunicación y así muchos alumnos han entendido que crecer de forma exponencial es mucha más rápido que hacerlo de forma lineal, solo por poner dos ejemplos básicos.

Así como la pandemia ha acelerado la investigación biomédica, ¿cómo ha influido en la investigación matemática?

Se ha llegado a la conclusión, más por parte de la Administración, de contar con los departamentos de matemáticas a la hora de tener datos médicos actualizados. La pandemia ha acelerado la necesidad de actualizar esos datos, cosa que podrá hacer con los que departamentos de matemáticas de las universidades. Para tomar decisiones se necesita tener datos fiables y actualizados. Y otra cosa muy importante: la pandemia ha demostrado lo necesaria que es la inversión en investigación y conocimiento.

Usted ha utilizado las redes sociales para dar, de forma casi diaria, información estadística sobre la incidencia del virus. ¿Cómo se le ocurrió esa idea?

Fue una iniciativa personal, sin que nadie me lo pidiera y, por supuesto, altruista. A partir de los datos que me facilitaba el Govern, yo elaboraba esa información, que ha sido muy compartida y que ha servido para que otros las ampliaran. Yo he sido el primer sorprendido del éxito de la iniciativa. Y es que, en el fondo, todos necesitamos conocer. Afortunadamente, la inquietud sobre el saber existe.

«En muchas de las asignaturas que se estudian, se hacen matemáticas, incluso sin saberlo»

decoration

¿Ha tenido presiones en un sentido u otro para que no publicara esos datos?

Rotundamente no. En algún caso he recibido críticas de por qué lo hacía. Hay que decir que yo no llegaba a conclusiones, simplemente daba datos de forma entendible.

¿Podemos predecir lo que pasará dentro de un mes, por ejemplo?

No. Los modelos matemáticos, en este caso, son muy difíciles de realizar, pues los parámetros son cambiantes y algunos incluso erróneos. Tomemos por ejemplo la velocidad de infectar, al principio parecía que todos infectábamos por igual, cosa que se ha demostrado falsa, hay personas que propagan más que otras. Con elementos tan cambiantes es muy difícil predecir. Y modelos que se habían realizado se han dado como poco fiables y por tanto se han eliminado. Las matemáticas han ayudado, pero con limitaciones. Es mejor decir «no lo sabemos», entonar el mea culpa, que continuar con modelos erróneos.

¿Son las redes sociales un buen camino para divulgar la ciencia?

Por supuesto, pues es en las redes donde hoy está el mundo, donde se comparten ideas. Sé de compañeros de profesión que las utilizan mucho en sus ámbitos de trabajo diarios.

Compartir el artículo

stats