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Los contagios registran el mayor repunte diario en un mes en Baleares

La comunidad consolida los peores datos de vacunación, la única región que todavía no ha inmunizado al cinco por ciento de su población

Un hombre se somete a una PCR.

Un hombre se somete a una PCR.

Con la mirada atenta a una posible cuarta ola de la pandemia, Baleares ha registrado el mayor repunte diario del último mes. Los 58 casos positivos del miércoles en las pruebas contabilizadas por el Govern endurecen su significación, al consignar que superan en 27 enfermos a la cifra anterior. Este sensible incremento, de casi un cincuenta por ciento en un solo día, interrumpe la tónica de una Semana Santa con caídas constantes de la incidencia del coronavirus.

La inmensa mayoría de los registros de nuevos contagios del último mes se encuentran en la zona asumible, entre 25 y 50 positivos diarios en las pruebas de detección. Sin embargo, la curva se resistía a mejorar esas cifras, y el recuento de hoy proyecta en el mejor de los casos a un estancamiento con tendencia al alza. La tasa de positividad se mantiene en niveles confortables, del 1,55 por ciento sobre los 3.741 test realizados. Ese porcentaje mejora el tres por ciento que las autoridades europeas consideran imprescindible rebajar para controlar la propagación de la pandemia, índice que la Organización Mundial de la Salud eleva al cinco por ciento.  

El repunte en los nuevos contagios no altera la tranquilidad en el frente hospitalario de Baleares. Han descendido ligeramente tanto los ingresados en planta como en las UCI. La defunción registrada en el último recuento no ensombrece la tendencia menguante, en el número de fallecimientos causados por el coronavirus.

La anomalía de la Semana Santa pone en cuarentena la interpretación del poderoso repunte hasta 58, pero también refuerza la idea de que las restricciones vigentes han llegado al límite en cuanto a su eficacia para frenar la pandemia. La convivencia de la actividad económica y educativa con el semiconfinamiento del toque de queda reduce los nuevos contagios entre los márgenes citados de 25 a 50 diarios, pero no más allá. En días sucesivos se confirmará si la apertura al turismo alemán conlleva un empeoramiento de los índices.

Los topes de 25 a 50 entre los que oscila Baleares equivalen a valores de 30 y 60 en el número de nuevos contagios quincenales por cien mil habitantes, que Alemania ha impuesto como estándar planetario. El estancamiento registrado a lo largo de un mes obliga a plantearse el nivel de convivencia asumible con la pandemia, que permita levantar las restricciones sin entrar en pánico por el lógico mantenimiento de unas cifras relevantes de enfermos.

dhidalgo@diariodemallorca.es

dhidalgo@diariodemallorca.es

En este capítulo de la tolerancia, el número de casos activos de coronavirus sigue rozando el millar. En el valle de junio que sirve como referente de la mejor situación experimentada desde marzo de 2020, se rondaba el centenar de enfermos, frente a los 938 vigentes. Más del noventa por ciento se curan sin salir de sus domicilios. 

El dato que invierte una tendencia positiva suscita una mayor preocupación al cotejarlo con la pobre velocidad de vacunación, en relación con el resto del Estado. Según los datos publicados el martes por el ministerio de Sanidad, Baleares consolida los peores registros de inmunización. Bien entrado el cuarto mes de inyección de los preparados, es la única región que todavía no ha administrado una pauta completa a un cinco por ciento de su población. 

Los datos ajustados por el Gobierno hasta el pasado lunes conceden a Baleares un 4,2 por ciento de su población completamente inmunizada, al haber recibido la doble dosis de alguna de las tres vacunas suministradas hasta la fecha. El País Vasco, que venía compartiendo el farolillo rojo en este apartado, ha acelerado la vacunación hasta cubrir ya a un 5,2 por ciento de sus residentes, con un 5,1 en el archipiélago canario.

En consonancia con lo que viene ocurriendo en los sucesivos desafíos de la pandemia, Asturias muestra un comportamiento ejemplar en la vacunación, con un 9,2 por ciento de población protegida. Castilla y León se aproximaba a este techo con un 8,9, antes de la abrupta suspensión de las citas ya concertadas para inyectarse el preparado de AstraZeneca.

La media estatal de las personas que han recibido la pauta completa se eleva al 6,1 por ciento de la población. Es aproximadamente superior en un cincuenta por ciento a los niveles de Baleares. La magnitud de esta distancia se agranda al confirmar que se está abriendo el foso que separa al archipiélago de las restantes regiones.

La pasividad de Baleares en la vacunación se ha traducido en la pérdida del liderazgo en el capítulo de las dosis administradas, con respecto a las suministradas por el Gobierno. Aunque la región todavía supera a la media estatal en este indicador del aprovechamiento por 76,1 frente a un 75,7 por ciento, hasta seis regiones la superan en un apartado que encabezó. La Rioja bordea el noventa por ciento de inyecciones.  

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