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Aniol Esteban: «Los fondos europeos de reconstrucción tienen que mirar al mar»

El director de la Fundación Marilles pide que el cambio de modelo también pase por la conservación marina: «Es una gran parte de la ecuación»

Aniol Esteban: «Los fondos europeos de reconstrucción tienen que mirar al mar» B. Ramon

La Fundación Marilles cumple tres años de filantropía enfocada en la protección del mar balear en los que ha puesto «los cimientos» de un proyecto que debe cristalizar a lo largo del próximo trienio. «Tenemos tres prioridades: la mejora y ampliación de las áreas marinas protegidas, la transformación del sector pesquero para que sea el más sostenible del Mediterráneo, y acercar el mar a la gente», explicó Aniol Esteban, director de la Fundación Marilles.

En 2018, el holandés Gerard van Vliet y su hijo Rogier pusieron la semilla de esta entidad, convencidos de la necesidad de proteger el medio marino de unas islas que conocían muy bien al ser su lugar habitual de veraneo. A través de la Fundación Adessium han aportado la mayor parte del capital necesario para que Marilles iniciara su actividad. «Somos soberanos en la toma de decisiones con respecto a Adessium», indicó Esteban, que puso números a la contribución de la familia van Vliet.

«En 2018 invertimos 270.000 euros. En 2019 el gasto se incrementó hasta los 580.000 euros y el año pasado ascendió a 1,1 millones de euros», destacó el director de la Fundación Marilles. «Son dos millones, de los que Adessium ha puesto 1,3 millones y el resto procede de otras donaciones privadas que hemos buscado. La idea es estabilizarnos en un gasto anual de un millón de euros, pero dependiendo cada vez menos de la financiación de Adessium», manifestó Esteban.

Este biólogo y economista ambiental insiste en que un ecosistema marino protegido y saludable es compatible con la actividad turística que propulsa a Balears. De hecho, enfatizó, es una de las condiciones irrenunciables para avanzar en el anunciado —pero nunca concretado— cambio de modelo.

Recortar volumen de turistas

«Sabemos que la protección marina y costanera no resolverá todos los problemas, y sabemos que debe haber ayudas directas a las empresas y a la hostelería. Pero una gran parte de la ecuación consiste en la recuperación de la costa balear», manifestó. «Hay una voluntad por parte del sector hotelero de hacer las cosas de manera diferente. Pensamos que Balears podría recortar un 15% o un 20% el volumen de los turistas que ha recibido estos últimos años de récord. Y de los que queden, se podría transformar otro 15% o 20% en turismo de naturaleza», valoró Esteban.

Asimismo, expresó su preocupación por el reparto y destino de los fondos europeos de reconstrucción que recibirá el archipiélago para remontar una economía devastada por la pandemia. «Los fondos europeos tiene que mirar al mar. Hasta el momento ha habido falta de transparencia y claridad sobre cómo se van a utilizar. Navegamos en la incertidumbre, y se debería crear un servicio que canalice las propuestas de la sociedad civil, que hasta ahora ha sido arrinconada de este proceso. También hará falta una oficina de control independiente para ver cómo se gastan estos fondos», afirmó el director de Marilles.

El fondo del mar esconde beneficios y puestos de trabajo, pero hay que hacerlos emerger. Esteban considera que la reconstrucción que aguarda tras la emergencia sanitaria abona el terreno. «Hay varias líneas de trabajo para desarrollar estos cambios. Empezando por la creación de una red de áreas marinas protegidas que pueden darnos beneficios pesqueros y oportunidades económicas. También una flota pesquera sostenible y que garantice el sustento del sector. O un programa de protección de especies como el Angelote o el pez guitarra, prácticamente extinguidos de nuestro mar. En Canarias, por ejemplo, el sector de buceo para ver rayas y tiburones generan cinco millones de euros al año. ¿Por qué no podemos hacer algo así aquí?», se preguntó este experto.

Cuantificar la riqueza del mar

Esteban habla de profundizar en otras líneas de trabajo. Como el turismo de naturaleza, que en lugares como Escocia supone una notable fuente de beneficios. También «explicar cómo la mejora del medio marino impacta en los sectores económicos como la náutica y la pesca», cuantificando ese impacto. «Veremos que un euro en conservación marina genera diez o quince de beneficios para la sociedad balear», ilustró este biólogo.

En todo caso, tener un agua sin plásticos y depurada «es la condición para que se cumpla todo lo demás», por lo que Esteban reclamó «un plan de inversión» y determinar a quien compete desarrollarlo.

«Buscamos un pacto azul en Balears», indicó el director de Marilles. Y reclamó la implicación de nuevos actores. «Todo lo logrado no se mantendrá si no movilizamos más financiación. Estamos abiertos a mecenas y empresas que quieran contribuir. Hay mucha gente con dinero en Balears preocupada por la conservación marina, les aseguramos que cada euro que inviertan tendrá el máximo impacto en protección», sentenció.

Credenciales

«¿Cuál es el impacto más grande que hemos tenido? Sentar a gente alrededor de una mesa. Había personas que no hablaban entre ellas sobre posidonia, áreas protegidas o pesca. Estos tres años hemos puesto los cimientos, la parte más importante de la casa, pero también la menos atractiva», valoró Aniol Esteban, director de la Fundación Marilles.

«En poco tiempo hemos establecido una relación de confianza muy fructífera con el sector turístico, el de la pesca, el Govern, ONG... También es verdad que hay relaciones mejorables como con el sector náutico, con los que no hemos trabajado tanto como nos gustaría», destacó este biólogo y economista.

Esteban enumeró tres proyectos llevados a cabo durante estos tres años que, en su opinión, definen su filosofía. «Hemos catalizado iniciativas muy importantes como el Informe del Mar balear. Por primera vez todos los centros de investigación marina ponen los datos a disposición del público. Es el trabajo de centenares de investigaciones», destacó.

«También hemos reforzado el programa de ciencia ciudadana marina de Observadores del Mar. Y otro proyecto en el que hemos ayudado ha sido Mare, un certamen de fotografía del que contribuye a mostrar la belleza del mar», indicó.

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