Las reuniones sociales y familiares entre personas no convivientes quedan prohibidas desde este miércoles en Mallorca e Ibiza para tratar de frenar la expansión de la pandemia de coronavirus. Solo se permitirán en caso de personas que convivan juntas y se prohíbe reunir a más de un núcleo familiar distinto, salvo en el caso de una persona que viva sola o parejas con domicilios diferentes. Estas medidas estarán vigentes hasta el 30 de enero.

De esta forma desaparecen el número de comensales, que pasó de 10 a seis personas en octubre y las nuevas medidas se pueden considerar un semiconfinamiento al no permitir encuentros fuera del ámbito familiar y de convivencia. Un ejemplo que han puesto sobre la mesa es que los niños no podrán circular con bicicleta o pasear con amigos, pero por el contrario se sentarán cada mañana juntos en los colegios. El conseller de Educación, Martí March, aclaró que la convivencia en el ámbito escolar es segura y se debe preservar el derecho a la Educación.

El Govern reconoce que no puede regular ni vigilar cumplir esta norma, ya que no podrá entrar en las casas a observar si todos los residentes son del mismo núcleo de convivencia. Lo fían todo a la responsabilidad de la ciudadanía para que cumpla el mandato del decreto firmado este lunes por Armengol.

El Govern prohíbe las reuniones de no convivientes en Mallorca e Ibiza Bernardo Arzayus

Las nuevas restricciones entran en vigor el miércoles

El Consell de Govern aprobó también este lunes todas las medidas anunciadas hace unos días, que entrarán en vigor este miércoles (a las 0.00 horas), y no el martes como se había dicho en un principio. Son las suspensiones de las fiestas populares de de Sant Antoni y Sant Sebastià, el cierre de bares y restaurantes, comercios, grandes superficies y centros comerciales solo podrán tener abierto hasta las 20 horas y solo para productos de primera necesidad. Asimismo, los centros comerciales tendrán la obligación de reducir un 50% de sus aparcamientos.

En este paquete de medidas también se dictamina el cierre de gimnasios, las competiciones deportivas en todas las categorías deberán ser sin público y en las piscinas municipales tan solo se permitirá practicar la natación a una persona por carril con un máximo de cuatro usuarios al mismo tiempo. Se mantiene el aforo máximo de 30% en espectáculos culturales, como el cine o el teatro. También se autorizan las matances con un máximo de seis participantes. Se permitirá a bares y restaurantes la preparación de comida para llevar hasta el toque de queda a las 22 horas. En el caso del servicio de comida a domicilio se autoriza hasta medianoche.

Todas estas medidas se deben a que la «epidemia está muy lejos de ser erradicada», según reconoció la portavoz del Ejecutivo, Pilar Costa. El indicador de la Incidencia Acumulada (IA) es de 613 casos por cada 100.000 habitantes y en Mallorca es de 617 casos por cada 100.000 habitantes. En Ibiza también se ha disparado y se ha fijado en 690 positivos por cada 100.000 residentes.

Comidas y cenas del Govern

A la portavoz del Govern, Pilar Costa, se le preguntó si en el Ejecutivo habían hecho autocrítica por la organización de cenas y comida a finales de noviembre con 24 y 26 personas. En concreto, la conselleria de Agricultura que dirige la podemita Mae de la Concha convocó a estas personas los días 25 y 26 de noviembre cuando ya estaba prohibido reuniones sociales de más de seis personas. En estos encuentros con agricultores y pescadores participó el ministro de Agricultura, Luis Planas.

Costa aseguró que se trataba «del pasado» y admitió que no se puede realizar la triquiñuela de separar las personas en mesas de seis, tal y como argumentó la conselleria de Agricultura.