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El Teléfono de la Esperanza de Baleares triplica su actividad durante la pandemia

La ONG atiende una media de nueve llamadas al día en Balears de personas en situación de crisis o soledad

Los voluntarios del Teléfono de la Esperanza ayudan a personas en situación de soledad.

Los voluntarios del Teléfono de la Esperanza ayudan a personas en situación de soledad.

El Teléfono de la Esperanza de Balears ha atendido durante la pandemia a 2.462 personas, cifra que se ha triplicado con respecto a ese mismo periodo, de marzo a diciembre, del año pasado. Es, precisamente durante las fiestas navideñas, cuando las llamadas de personas en situación de crisis o soledad se agravan debido «a las pérdidas de seres queridos por la pandemia y las dificultades de movilidad derivadas de las restricciones».

La ONG de voluntariado y acción social recordó ayer mediante un comunicado que, durante todas las fiestas, su línea de teléfono (971461112) se mantendrá a disposición de «quienes se sientan solos o no tengan con quién compartir sus emociones». Sus voluntarios, especializados en la escucha activa y formados para activar las capacidades de las personas en crisis, atenderán las llamadas de este servicio, que funciona las 24 horas, todos los días, incluidos Nochevieja, Año Nuevo y Reyes.

De las 2.462 llamadas -una media de nueve al día- que se han atendido a lo largo del año en Balears, un 60% han sido realizadas por mujeres, mientras que un 53% corresponden a una edad comprendida entre los 46 y los 65 años. Los jóvenes de entre 18 y 35 años también han aumentado el registro, llegando al 16% de las llamadas totales.

«Dado el número de fallecimientos durante la pandemia y la forma traumática en que estos se han producido, es previsible que una parte importante de la población tenga que afrontar en estas fiestas un doloroso proceso de duelo por la muerte de un ser querido del que, en no pocos casos, no hubo ni siquiera el sanador consuelo de haberse podido despedir», destaca la organización.

«El problema se agudiza cuando estas emociones entran en conflicto con el ambiente festivo propio de las celebraciones navideñas y de fin de año, haciendo más difícil el afrontamiento de lo que los psicólogos y terapeutas conocen como síndrome de la silla vacía», remarcan.

La soledad, la depresión, la ansiedad y la temática covid han sido los principales problemas y motivos que han suscitado las llamadas, cuya duración oscila alrededor de los 13 minutos. El 70% de los atendidos reconocen haber satisfecho su petición de ayuda durante la llamada. Con respecto a la temática suicida, en Balears se han atendido a un total de 56 personas, mientras que el año pasado, en este mismo periodo, fueron 30, duplicando casi el registro.

Las llamadas totales al Teléfono, desde la declaración del Estado de Alarma el pasado mes de marzo, ascendieron a un total de 122.392 a nivel nacional, registrándose un incremento del 47 por ciento respecto a ese mismo periodo en años anteriores.

En el pasado, cuando predominaba el modelo familiar extenso, la familia realizaba una función amortiguadora frente a los «golpes de la vida» y de contención de las crisis vitales. «Sin embargo, en la actualidad, en muchos casos, el individuo en crisis se siente muy solo y si a esto añadimos este año las dificultades de movilidad como consecuencia de la pandemia, la situación puede agravarse», aseguran desde la ONG.

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