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El rompecabezas de la Navidad

No superar las seis personas en las comidas familiares lleva a muchos hogares a establecer turnos

En Sóller, Carlos Darder y David Alemán preparando su cena.

En Sóller, Carlos Darder y David Alemán preparando su cena.

Estas Navidades se han convertido en un auténtico rompecabezas para más de una familia. No poder ser más de seis, con máximo de dos grupos de convivencia en interiores, ha conllevado más de un quebradero de cabeza. ¿La solución? Establecer turnos y posponer los ágapes familiares para cuando la situación pandémica mejore. «Lo importante es poder celebrar que el 2021 será mejor que 2020», sentencia la manacorina Maria Garau.

Pero el rompecabezas no solo es cómo establecer los turnos. El toque de queda también ha hecho trastocar los planes. Muchas cenas en esta Noche Buena se han cambiado por comidas, incluso tardeos en familia, o cenas mucho más pronto mirando siempre el reloj para poder estar a las diez en casa. Otros sustituirán la cena por un chocolate amb coca de Nadal a media tarde antes de ir a Matines. Sea como sea, la de hoy será una Noche Buena en la intimidad, en casa y sin el resto de familiares. «Hay que ponerse el chip de las medidas de prevención de la covid-19» en los encuentros en torno a la mesa, advierte Salud, ya que es el gran foco de contagio.

Marta Mas, con la compra para la comida navideña. J. V.

Con este «chip puesto», la realidad es que son muchos los hogares que se han visto obligados a celebrar una Navidad escalonada. Hay que priorizar. Así, padres y madres comerán o cenarán con sus hijos por separado entre Noche Buena, Navidad y la festividad de Sant Esteve. Y los hermanos, hermanas, primos, primas, tíos, tías y amistades deberán esperar para reunirse todos juntos en una mesa a que el virus dé un poco de tregua. Pero la otra realidad es que tomar esta decisión también ha conllevado algún que otro enfado, sobre todo, de aquellos familiares que quitan hierro al asunto. Así, la de este 2020 será en muchas casas una Navidad sin el calor de los hermanos.

Marta, con su pollo relleno de Noche Buena. J. V.

La familia Mas-Vidal de Sant Joan lo tiene claro. Serán unas Navidades íntimas pero no faltará la ilusión ni la magia de estas fechas. Y en la mesa, aunque sea para cuatro, estará perfecta. No faltará ni el mínimo detalle navideño. Marta Mas es auxiliar de enfermería. Trabaja en planta covid. Así que cada día ve desfilar pacientes de planta a UCI. Se topa con la realidad y crueldad del coronavirus a diario. «Veo gente que lo pasa muy mal, por ello, hemos decidido pasar un día de Navidad en familia. Solo nosotros cuatro», explica Mas, que en su mesa navideña no faltará la tradicional sopa de Nadal, un menú que degustará junto a su marido Joan Vidal y los pequeños Jon y Miranda. Esta Noche Buena ha invitado a sus suegros a cenar, prontito, para poder estar en casa antes del toque de queda y comerá con sus padres el día 26. Marta tiene una hermana y Joan, dos pero este año no habrá reunión familiar a lo grande. Ni todos los hermanos compartiendo mesa ni habrá comilona con el resto de familia. «El sentido común y mi corazón me dicen que este año debemos hacerlo así».

Miguel Ángel Moreno y su familia, con la compra para la comida de Navidad. Biel Capó

En el caso de la familia Moreno Jiménez de Son Servera será una Navidad multiplicada por cuatro. Es tradición celebrar el día 25 con una gran comida junto a sus cuatro hijos y sus ocho nietos. Este año marcado por los contagios desbocados en la isla, han decidido establecer turnos. Cada día, tendrán la visita de un hijo. Así, su hijo José Manuel y su familia descorcharon ayer la primera comida navideña. Hoy será el turno de Miguel Ángel mientras que su hija Maria Jacinta comerá con ellos el día de la segunda fiesta de Navidad y Antonia cerrará el calendario de los turnos navideños en Noche Vieja. Al pasar de una a cuatro comidas para poder cumplir estrictamente las normas sanitarias y evitar tanto «trajín y molestias», los abuelos también han puesto sus propias normas. Así cada hijo deberá traer la comida preparada desde casa. Así su hijo Miguel Ángel y su esposa Catalina han confeccionado un menú especial para el día de Navidad con un rostit humit de mé como plato principal.

En casa de sa padrina Maria Garau, de Manacor, más que turnos, la decisión ha sido posponer los encuentros familiares y solo reducirlos a los contactos directos. La tradición en su casa era compartir manteles navideños junto a la familia de su hermana Joana pero Maria tiene claro que lo importante es poder celebrar todas las Navidades que nos quedan juntos. Con un «sempre hi haurà temps», en su casa han decidido posponer el tradicional encuentro de Navidad hasta que la situación lo permita para poder brindar, esta vez toda la familia unida, «por un 2021 mejor que el 2020».

La ‘manacorina’ Maria Garau, junto a su nieto y su yerno con los primeros preparativos. J. S.

Dar ejemplo

Carlos Darder tiene claro que debe dar ejemplo. El regidor solleric de Servicios Sociales y Gobernación ha tocado la realidad de los efectos colaterales de la covid con sus propias manos. Y es que las peticiones de ayuda con la crisis económica derivada del coronavirus se han disparado desde que empezó la pandemia. Así, sus fiestas serán en pequeño comité como marcan las restricciones. En su caso, la Noche Buena la solía pasar con un grupo de amigos. Solían ser una quincena. En esta ocasión, han reducido los comensales a cinco y han adelantado el horario de la cena para cumplir con el toque de queda.

El día de Navidad también será en pequeño comité. Será una comida de lo más familiar junto a sus padres. ¿De menú? El mismo que compartirán la mayoría de casas en Mallorca: sopa de Nadal y porcella rostida. Eso sí, en estas fiestas con la covid como gran protagonista porque día tras día va ganando terreno, las cantidades y los platos a preparar serán muchos menos. Y aunque las restricciones de seis personas hayan quitado el sueño a más de uno para completar el puzzle familiar de cenas y comidas y, al menos, poder celebrar las fiestas con sus hijos o hijas, solo queda, como defiende Marta Mas, cuidar la magia navideña aunque sean seis.

El Govern pide a los ciudadanos que se pongan «el chip» de las medidas de prevención en comidas y cenas navideñas.

  • «No tener vergüenza» a llevar la mascarilla durante las reuniones, comidas y cenas familiares y sociales. Llevarla siempre, salvo para ingerir alimentos.
  • No superar nunca las seis personas de dos núcleos familiares diferentes.
  • Comer o cenar en mesas amplias.
  • Colocar platos individuales ya preparados para cada comensal.
  • Airear con frecuencia la casa.
  • Lavarse con frecuencia las mano.
  • Mantener la distancia social en las conversaciones.
  • Evitar siempre los encuentros con personas mayores de riesgo.

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