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Baleares culmina una semana por debajo de doscientos casos

Desde principios de agosto no se rebajaba el listón de los dos centenares de nuevos contagios diarios, la curva de la segunda oleada se está doblegando a mayor altura  que la primera

Los vecinos apuran las horas hasta las nuevas restricciones

En el balance cambiante de la pandemia, Balears experimenta ahora mismo una clara mejoría sin motivos para la complacencia. Las cifras de nuevos contagios del coronavirus son estimulantes por comparación con la angustia vivida durante agosto y la mayor parte de septiembre. Ahora bien, la segunda oleada se ha elevado a niveles que prácticamente invalidan la toma en consideración de la primera.

Balears culminó ayer la primera semana íntegra de la segunda ola por debajo de doscientos nuevos contagios diarios de la covid. Conviene resaltar que durante el primer embate de marzo solo se superó la cifra del centenar de casos diarios en una ocasión, y que los dos centenares de infectados hubieran desatado el pánico asistencial. Pese a la preocupación vigente por el colapso de las estructuras sanitarias, la multiplicación de los enfermos se ha compensado con una reducción sensible en la gravedad del ataque vírico.

La consistencia de una semana por debajo de doscientos contagios diarios se aprecia mejor al resaltar que ese listón ha sido superado en treinta ocasiones en los dos últimos meses, por no hablar de las diez jornadas en que se derribó el muro de los trescientos infectados. La suma de casos de los cuatro últimos días iguala prácticamente a los 322 del 18 de septiembre.

Los tres últimos recuentos se sitúan en el límite del centenar de casos. Bajo esta perspectiva, la evolución del número de nuevos enfermos diarios ha acentuado su pendiente. Al ritmo actual, se alcanzaría el suelo en unas tres semanas. Sin embargo, el declive inacabado de la primera ola obliga a la contención mesurada en los pronósticos.

Medio centenar de casos se consideran una gran noticia en la segunda ola, cuando hubieran adquirido visos de catástrofe en la primera. El examen comparado devuelve a la realidad de que Balears continúa estando por encima de los niveles estatales en número de hospitalizaciones y de ingresos en UCI, con una de cada cuatro camas de críticos ocupada por un paciente con covid.

Previsiones de contagios en Baleares

Previsiones de contagios en Baleares

Sin embargo, tanto en el capítulo de UCI como en el incesante goteo de fallecimientos, se está pagando el auge de casos registrados durante los meses de septiembre y, sobre todo, de agosto. Con la pauta actual de fallecimientos, la cifra esperada aumentaría casi en un millar anual, con un impacto suficiente para lesionar la esperanza de vida de los mallorquines. En cambio, la suavidad comparada de la primera ola permitió que se incrementara el índice que valora la expectativa vital colectiva.

Pese al diferencial con la media española de dos puntos en ingresados y hasta ocho puntos en UCI, desde la sanidad privada se confirma que los criterios de ambos tipos de hospitalización han sido más relajados que en la primera ola, marcada por la presión sobre los recursos disponibles.

La comunidad sigue estando por encima de la media estatal en ingresos y UCI

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El balance de Son Espases revestiría tintes salomónicos si no se ajustara a la realidad objetiva del hospital de referencia. Según los acuerdos del comité de crisis fechados el lunes, «actualmente, el número de ingresos en planta está por debajo de los tres escenarios del modelo predictivo, mientras que el número de ingresos en camas de críticos se sitúa por encima».

La evidencia de la difuminación de la segunda oleada se traduce en una rebaja apreciable del número reproductivo, la ya popular R que mide el número de personas contagiadas por cada enfermo del coronavirus. En Balears se sitúa notablemente por debajo de uno, lo cual apunta a un régimen de recesión a falta de dirimir la remisión.

Otro indicador favorable de una semana afortunada es la prevalencia de casos positivos respecto al número de test realizados, que debió ser la estadística central de la pandemia frente al engañoso cuando no fraudulento número de nuevos contagios. En Son Espases, que concentra la mayor parte de la actividad detectora, «el número de PCR positivas continúa bajando y hoy en día se sitúa por debajo del cinco por ciento». Este porcentaje coincide con el nivel señalado por la OMS para concluir que se está en condiciones de sofocar la pandemia. Mallorca llegó a superar el veinte por ciento de positivos en Son Gotleu.

La semana de bonanza sigue superando los cincuenta casos por cien mil habitantes del tope alemán, por no hablar de la inevitabilidad de una tercera ola a falta de saber si se solapará con la segunda todavía en curso.

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