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Análisis

Lograr que alguien coja el metro

Lograr que alguien coja el metro

Lograr que alguien coja el metro

No somos mucho en Palma de coger el Metro, más que nada porque solo hay una línea, de trazado poco lógico, y porque nos gusta tirar de coche propio. Ahora se quiere ampliar esa línea hasta el Parc Bit y se cae en la cuenta, once años después, de que tenía que haberse habilitado una estación en Son Espases.

Hubiese sido más sensato hacer una línea Son Sant Joan-s'Arenal-Palma y si me apuran ampliarla hasta Calvià. Este diseño habría permitido canalizar buena parte del flujo de pasajeros desde el aeropuerto a la capital, pasando por la principal zona turística de la Bahía de Palma. Otro gallo nos hubiera cantado.

Pero Jaume Matas y la entonces consellera de Obras Públicas, Mabel Cabrer, escogieron el trazado Plaza de España-Polígono de Son Castelló-UIB, una línea llamada a conseguir muchos viajeros entre estudiantes y trabajadores. No ha sido así.

Por razones inexplicables, aunque podrían deberse al hecho de que el aparcamiento del hospital público de referencia de las islas iba a ser de pago (en beneficio de Florentino Pérez), no se hizo parada en Son Espases, algo que ahora se quiere subsanar.

Apostaría que los ciudadanos, hartos de rascarse el bolsillo de lo lindo cada vez que pisan el Hospital Universitario, sí cogerán el Metro. Más dudas me entran al pensar si los trabajadores del Parc Bit se van a amoldar a las escasas frecuencias de este medio de transporte que tan caro nos ha salido (y nos sale) a los contribuyentes. El Metro se investigó judicialmente por presunta corrupción y desvío de fondos. El caso acabó en archivo y nunca más se supo de los supuestos pagos duplicados y de la responsabilidad por los sobrecostes y las chapuzas, que dieron la vuelta al mundo con el lema "metro submarino". En aquel mismo año Matas construyó el Palma Arena, otra infraestructura carísima e infrautilizada y proyectó soterrar la Autopista de Llucmajor a su paso por la Seo y edificar un horroroso Palacio de la Ópera en el Moll Vell.

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