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Comercio

Baleares es la única comunidad en la que crece el consumo de tabaco

La venta de cigarrillos se eleva casi un 1% en las islas frente a la caída del 4,5% en el conjunto del país - Organizaciones antitabaco denuncian el incumplimiento de la ley en la mayoría de las terrazas

El incremento en la venta de cigarrillos de las islas se sustenta en la demanda de los turistas.

El incremento en la venta de cigarrillos de las islas se sustenta en la demanda de los turistas. D. Martínez

La evolución que la venta de cigarrillos está teniendo en Balears es excepcional en España, al haberse convertido en la única zona del país en la que ésta crece, frente al descenso que se da en el resto de comunidades autónomas. Tanto los representantes de los estancos isleños como los de las organizaciones antitabaco achacan este hecho diferencial al aumento de los consumidores que el boom turístico está provocando en el archipiélago, pero los segundos lamentan otro factor: la escasez de inspectores de la Administración autonómica está permitiendo que en la mayor parte de las terrazas de los bares se esté registrando un flagrante incumplimiento de la ley.

Los datos facilitados por el ministerio de Hacienda cifran en 13,8 millones las cajetillas de cigarrillos vendidas en Balears durante los tres primeros meses del año, lo que supone un incremento de algo más del 0,8% respecto al mismo periodo de 2016. La subida es limitada, pero supone ir contracorriente de lo que está sucediendo en el resto del país. Porque las islas son la única autonomía en la que estas ventas se están incrementando. En el conjunto del Estado, la demanda de cigarrillos ha registrado durante el pasado invierno una bajada interanual próxima al 4,5%.

El presidente de la asociación de expendedores de tabaco de las islas, Guillermo Mas, apunta la influencia que el fuerte incremento del turismo de temporada baja está teniendo en el archipiélago, especialmente evidente en la zona de Palma, a la hora de explicar las causas del crecimiento en las ventas, a lo que añade algún otro factor, como un paulatino abandono de muchos fumadores del tabaco para liar para volver a la adquisición de cajetillas de cigarrillos.

Los datos del Ministerio le dan la razón. El tabaco para liar se vende menos en las islas, y ha pasado de los 46.535 kilos comercializados en Balears durante el primer trimestre del pasado año a los 46.323 kilos del mismo periodo del presente ejercicio. La venta de cigarros también baja, y va de los cerca de 11,9 millones de unidades de esos tres meses de 2016 a los casi 11,4 millones de 2017. Por contra, crece la demanda del tabaco para pipa, que va de los 2.737 kilos del primer trimestre del año pasado a los 3.156 kilos de este último invierno.

En ese aspecto, Guillermo Mas no oculta que los ingresos de este tipo de establecimientos están mejorando, de la mano también del cambio en su regulación que ahora les permite vender otros productos, siempre y cuando se mantenga como actividad principal la comercialización de tabacos.

Incumplimiento de la ley

El coordinador de Nofumadores.org en las islas, Salvador Tárrega, coincide en que el citado incremento en la demanda de tabaco se explica fundamentalmente por el crecimiento en la cifra de consumidores que se registra de la mano del turismo, especialmente intenso fuera de la temporada alta, pero advierte de que ese argumento no debe de hacer olvidar otros elementos que en su opinión no están ayudando a reducir la demanda de tabaco.

Para empezar, señala que durante los meses de invierno se registra un incumplimiento de la legislación existente sobre esta materia en "un 90% de las terrazas" de los bares. Con el objetivo de proteger del frío y el viento a sus clientes, los locales de restauración estan colocando unas lonas que cierran la parte superior y tres de los cuatro lados de estos lugares, cuando la normativa exige que para poder fumar deben de permanecer abiertos al menos dos para que circule el aire.

Salvador Tárrega señala que parte del problema se encentra en la escasez de personal de inspección en la Administración autonómica, lo que favorece ese incumplimiento generalizado.

Pero añade otros puntos débiles que en su opinión se registran en el consumo de tabaco que se realiza en el archipiélago, como el que se consienta que las playas de Balears aparezcan plagadas de colillas que los más pequeños se pueden llevar a la boca.

También critica que se permita fumar en instalaciones deportivas abiertas cuando los que compiten son menores de edad, o junto a la puerta de los centros de atención primaria y de los hospitales.

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