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Turismo

Los sindicatos anuncian una campaña de denuncias en el sector turístico

Advierten de que este verano van a "poner la lupa" sobre los contratos a tiempo parcial UGT y CCOO reclaman una mayor vigilancia por parte de la Inspección de Trabajo

Los sindicatos lamentan que con una buena temporada turística el empleo sea precario.

Los sindicatos lamentan que con una buena temporada turística el empleo sea precario. M. Massutí

Los responsables de las sectoriales de UGT y CCOO más relacionados con el sector turístico tienen claro que en estos momentos el mayor fraude laboral se está registrando en la contratación a tiempo parcial, con empleos que se ofrecen para tres o cuatro horas al día y en las que el trabajador "se ve obligado a realizar entre ocho y diez". Ante este tipo de prácticas, los secretarios generales de estas sectoriales anuncian para este verano una campaña de denuncias ante la Inspección de Trabajo para combatir estas situaciones, al tiempo que exigen al futuro Govern un mayor esfuerzo en esta materia.

Los máximos responsables de las federaciones que representan a los trabajadores de la hotelería y la restauración de UGT y CCOO, Antonio Copete y Ginés Díez respectivamente, coinciden en que en estos momentos el mayor problema de fraude laboral en el sector turístico pasa por esos contratos a tiempo parcial, con los que el empleado se ve obligado a trabajar muchas más horas de las que se han pactado.

El problema es que estos excesos de jornada, según subrayan ambos, en muchos casos ni siquiera se pagan "en negro", y califican el fenómeno que se está viviendo de "auténtica explotación" y de "nueva esclavitud del siglo XXI".

Al respecto, se pone de relieve que los nuevos contratados se ven obligados a aceptar esas condiciones para poder acceder a un salario, por bajo que sea, bajo el argumento que hay muchas más personas en el paro dispuestas a aceptarlas, según apunta el representante en UGT. Su homólogo en CCOO añade que estas situaciones están provocando que muchas personas se vean obligadas a salir adelante con salarios de 500 euros mensuales, y critica que tras varios años con buenas temporadas turísticas las empresas del sector sigan sin apostar por un empleo estable y de calidad.

Por ello, ambos dirigentes sindicales afirman que durante esta temporada turística se va a aplicar una campaña de control y denuncia sobre los contratos a tiempo parcial, tal y como se hizo en ejercicios anteriores con otras prácticas, como la contratación irregular de becarios o las externalizaciones de plantillas.

Antonio Copete indicó que el mal uso de este tipo de contratos es especialmente intenso en el sector de la restauración, pero apuntó que también es una práctica generalizada en las empresas hoteleras, especialmente entre las de pequeño y mediano tamaño, ya que el "control que ejercemos los sindicatos sobre las grandes cadenas es más intenso".

Inspección de Trabajo

Tanto Copete como Ginés Díez insisten en el papel fundamental que en esta materia debería de jugar la Inspección de Trabajo, con mayores controles sobre este tipo de contrataciones, y lamentan que las prioridades que se fijan para el personal de este servicio estén dirigidas a lo que UGT y CCOO consideran problemas de menor calado, como las contrataciones irregulares para refuerzos de fin de semana o el buscar a los parados que realizan algún trabajo, al considerar que el fraude en materia de tiempo parcial es muy superior a los dos anteriores.

Pero además, desde los sindicatos se reclama que el futuro Govern balear adopte medidas para combatir estas situaciones, de forma que de cara al verano del próximo año se pueda detectar un giro en esta materia.

Ginés Díez añade a esta lista de reivindicaciones ante el próximo Ejecutivo autonómico la creación de una ecotasa que sea pagada por el conjunto de los visitantes y no solo de los que se alojan en la planta hotelera, y cuyos fondos se destinen a la protección del medio ambiente y no a la promoción turística.

También considera necesaria una modificación de la Ley General Turística para suprimir algunos de los privilegios que se han dado a los hoteleros, como la facilidad para desarrollar una segunda actividad o incrementar la altura de los edificios.

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