28 de octubre de 2016
28.10.2016
Business DMallorca
Diario de negocios
Economía colaborativa

Entre la admiración y el rechazo

De todos los ponentes que han pasado por el Club Diario de Mallorca a lo largo de los seis foros BusinessDMallorca que se han celebrado, posiblemente...

28.10.2016 | 01:11
Toni Masso Bennasar, gerente de Brillosa Limpiezas; Lisa Laliscia, de Forempresa; Jorge Cuneo, jefe de operaciones de Hundredrooms; Carlos Botán, gerente de Prosegur; Lucía González, de Antfor Software y Pedro Pablo Alonso, director de Diario de Mallorca.

El debate posterior al foro BusinessDMallorca sobre economía colaborativa tuvo opiniones de todo tipo y en algún caso llegó a convertirse en acalorada discusión entre los que defienden esta forma de viajar y los que opinan que no es más que otra forma de practicar economía sumergida. La jornada de trabajo colaborativo fue más activa que nunca

De todos los ponentes que han pasado por el Club Diario de Mallorca a lo largo de los seis foros BusinessDMallorca que se han celebrado, posiblemente haya sido Jorge Cuneo, el jefe de operaciones de Hundredrooms el que más polémica ha suscitado. Y es que el tema que trató, la economía colaborativa y el alquiler vacacional, da para mucho. Pero si la conferencia que regaló a los asistentes ya fue de por sí interesante, todavía lo fueron más los comentarios que fue haciendo a lo largo del día.

"La economía colaborativa trata de generar una transacción entre dos personas en donde la corporación con un beneficio económico se queda al margen y no interviene. No hay una estrategia, no hay una igualdad de precios, no hay un producto concreto" comentaba en los jardines del club Diario de Mallorca a los asistentes que le rodeaban.

Pese a que hubo argumentos de todo tipo, Cuneo tenía claro que la economía colaborativa en general y el alquiler vacacional en particular son una tendencia al alza, "una necesidad" según él, que es difícil de detener. Ni tan siquiera el más que evidente argumento de la masificación le supuso un gran problema a la hora de rebatirlo. "Al final, si quieres ir contra la masificación, ni siquiera el alquiler vacacional es un problema para ti porque en general el tipo de usuario que lo utiliza son familias en gran medida, y otro gran porcentaje es un tipo de turismo que quiere vivir la cultura local. Esto significa que quieren ir a casa de alguien para compartir habitación. O se van a un piso de un residente para vivir en un barrio típico de Palma porque quieren vivir la experiencia de residir en un barrio palmesano como un ciudadano más. De hecho este es uno de los principales reclamos de Airbnb, cuando habla de su producto: Vive tu experiencia como la vive alguien de París, de Londres o de Palma."
La figura del sector hotelero estuvo muy presente a lo largo de las diferentes conversaciones que Cuneo mantuvo con los diferentes asistentes al BusinessDMallorca de este mes, al igual que la discutible legislación en materia de alquiler vacacional que hay en Balears. "Normalmente cuando alguien del sector [turístico] se quiere desgastar de esta forma, ir contra algo, estratégicamente no es lo más razonable, pero como la legislación está tan poco clara o digamos que hay un vacío legal, parece que lo de ponerse muy bestia oponiéndose frontalmente a un problema es lo mejor, cuando lo que hay que pedir es que se legisle. ¡Pero aprovéchate tú también! Hay muchas sinergias que los hoteleros podrían aprovechar".

No faltaron las anécdotas a lo largo de la mañana. El responsable de operaciones de Hundredrooms recordó cómo su cuñado "este verano en Cádiz fue a un hotel, y cuando llegó había overbooking por lo que le enviaron a un apartamento vacacional gracias a un acuerdo que el hotel tenía con una empresa de alquileres vacacionales. Y yo me pregunto: si hay un acuerdo comercial entre el hotel y la empresa de alquiler vacacional, ¿por qué tienen que estar enfrentados? A mí me parecen complementarios".

Pero, ¿qué mueve a alguien a irse de vacaciones a una vivienda privada en lugar de ir a un hotel? Fue una de las preguntas más repetidas a lo largo de la mañana, y el propio Cuneo no tenía clara la respuesta. "Supongo que habrá de todo. Si pienso en una familia que viaja con niños, seguro que hay un componente económico y puede que también de comodidad. Nosotros en Hundredrooms comparamos precios, pero hemos visto casos de destinos en los que los hoteles están en precio a la par o incluso por debajo de los apartamentos y la gente sigue llendo a alquileres vacacionales. No sabría decir qué porcentaje va a precio o va a experiencia, pero cuando entras en las webs de Airbnb o Homeaway, venden experiencias. No tienen fotos de casas, sino de gente sonriente viviendo experiencias. De hecho la última adquisición de Airbnb que es Trip4real, es una startup de eventos urbanos. Por ahí van los tiros. Luego hay un factor económico, probablemente, pero también hay hostales en los que te puedes alojar por poco dinero y se duerme muy bien. Creo que hay un componente de buscar la experiencia bastante importante."

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