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Cambios en el transporte

La edad de oro de la logística

El sector gana protagonismo en un contexto en el que optimizar costes de transporte y almacenaje se vuelve estratégico

La edad de oro de la logística.

La edad de oro de la logística.

En el pasado se hablaba de 'el transporte', siempre cenicienta de la actividad económica y más vinculada a la acción que a la planificación y la estrategia. Más tarde ganó peso el concepto ‘distribución’, pero la irrupción de internet y las tecnologías de la información descubrió los ahorros posibles derivados del almacén y la gestión de mercancías. El concepto de logística ganó peso en la lógica empresarial.

El boom del comercio electrónico ha contribuido finalmente a situar a la logística en el centro de las estrategias organizativas de amplias miras y a sus escasos profesionales especializados en pieza valorada de las organizaciones. La logística facturó 74.685 millones de euros en el 2019 según datos de la patronal UNO, el 6% del PIB. Pero en el 2020, con la pandemia y el desplome de sectores como el textil, la hostelería y la restauración, la actividad cayó en torno a un 40% según estimaciones. Pero el comercio electrónico creció el 9,3% y compensó parcialmente la situación. Pero al margen de cifras, la logística ha seguido incrementando su protagonismo.

El presidente del Gremio de Transporte y Logística de la patronal Cecot, Antonio Martínez, reconoce que en los últimos años se ha producido un trasvase o reinvención de la actividad. Las potentes empresas del transporte desaparecieron en España por el incremento de costes y la necesidad de grandes inversiones en almacenes. En su opinión, la rentabilidad se ha trasladado del transporte puro a la actividad logística, el beneficio se ha trasladado al almacenaje. Los grandes gigantes internacionales del sector como Amazon o Aliexpress son líderes tecnológicos que no ganan en la distribución, ganan en el almacenaje. El proceso de entrega es solo una parte de todo un proceso global en el que las grandes empresas ganan peso. 

El comercio electrónico ha sido el detonante del gran crecimiento de la logística de los últimos años. En opinión de Massimo Marsili, director general de XPO para el Sur de Europa y Marruecos, prevé que la actividad de la compañía de transporte este año supere ya los niveles del 2019. "Hemos notado un repunte importante en los sectores más dinámicos, básicamente relacionados con el comercio electrónico y el servicio de entregas nocturnas para recogida en tiendas en menos de 24 horas a grandes clientes del sector de la moda, así como las entregas a domicilio que cubrimos con nuestro servicio ‘last mile’, que ha crecido un 70% con respecto al año pasado", explica Marsili. En su opinión, el desarrollo de la tecnología en el transporte va a ser clave para introducir nuevos servicios de valor añadido. Esa inyección de tecnología, además de restringir el sector logísticas y de transporte a las firmas más potentes, va a permitir optimizar los costes del transporte, evitar kilómetros en vacío y minimizar el impacto medioambiental.

Grandes naves

Prologis es uno de esos actores del sector logístico especializados en la construcción llave en mano de naves y almacenes modernos. Los niveles de ocupación están en niveles máximos, por encima del 96%. En fuentes de la compañía destacan que el cambio estructural del sector se produce a nivel mundial. La firma impulsa nuevas plataformas logísticas en Europa de tamaño respetable. Un ejemplo son las promociones en Holanda con superficies de 48.400 metros cuadrados y de 35.200 metros cuadrados. Es el tiempo de grandes centros logísticos e instalaciones empresariales altamente tecnificadas. 

Las causas del incremento de superficie industrial para el almacenaje y ese mayor protagonismo de la logística hay que buscarlo en dos factores impulsado por la crisis pandémica del año pasado. Por una parte, la menor fiabilidad de las cadenas de suministro desde Asia y por otro el incremento de los precios de las materias primas y los fletes. 

Alberto Ojinaga, director general de la firma de moda Desigual, asegura que el incremento del precio de los fletes desde Asia se han multiplicado hasta por siete con respecto a antes de la pandemia: "Nosotros producimos más del 50% en China y los precios de los fletes no es que se hayan incrementado un porcentaje, es que se han multiplicado hasta por siete. Los precios del transporte y la fiabilidad de entrega han empeorado. Si antes teníamos que el 80% de los buques de transporte llegaban en la fecha prevista, ahora ese porcentaje ha pasado a ser del 30%. Es un problema sectorial, un drama especialmente para el sector textil".

Las materias primas

Joan Tristany, director general de la organización de empresas exportadoras Amec, explica la situación actual que abona el protagonismo de la logística: "Se está produciendo un fenómeno de escasez de ciertas materias primas y componentes como los microchips, fallos en la cadena de suministro e incremento del precio de los fletes desde Asia. Esta situación está haciendo que las empresas aumenten sus estocs, están aumentando la demanda para tener un estoc de seguridad más largo, con lo cual se agrava el problema. Es una tormenta perfecta: suben los precios, la gente quiere hacer más acopio y tener más estoc y esto hace que los precios suban aún más y que haya más escasez. Estamos en una situación muy compleja, Inicialmente pensamos que iba a ser una cuestión muy temporal pero en este momento no tenemos claro cuánto tiempo va a durar".

Francisco Aranda, presidente de la patronal logística UNO, dibujaba la situación actual como resultado de una coyuntura específica: "Casi todo se puede explicar a través de la ley de la oferta y la demanda, y eso es lo que está pasando. Cuando se declara la pandemia la oferta de productos y servicios se cierra absolutamente pero por otro lado la demanda gracias al comercio electrónico crece de forma espectacular, nunca vista ni imaginada. Cuando la oferta y la demanda tienen una relación desequilibrada pero más o menos racional con el tiempo se van ajustando, pero cuando se producen cambios tan profundos existe la situación que hay en este momento". 

El sector del transporte por carretera también sufre. Para Martínez, el problema más importante que tiene la logística en estos momentos, a nivel europeo, es la falta de conductores. Explica que la competencia de conductores extranjeros ha desplomado los salarios. "El mínimo al que se debería vender un transporte con trailers en una ruta europea es de 1,30 euros el kilómetro. Los costes están en torno a 1,10 euros. Pues se están vendiendo cargas a 70 u 80 céntimos", explica. 

La última milla o la recta final de la entrega de productos es uno de los elementos más ineficientes de la cadena logística y objeto de una de las batallas empresariales más atractivas. El líder, Amazon, asegura que ha invertido más de 6.800 millones de euros en España desde el 2011, generando más de 12.000 empleos. Prevé tener una plantilla de 15.000 personas a finales de 2021, tras varias aperturas de almacenes.

Frente a ese frenesí logístico de Amazon, el gigante chino Alibaba-Aliexpress tiene más dificultades de implantación en España pero sigue creciendo. Con el objetivo de optimizar la experiencia de entrega de pedidos, ha lanzado en España un servicio de ‘lockers’ o casilleros, que se suma a la red de puntos de recogida con socios locales (como los más de 2.700 puntos de recogida gestionados por Celeritas).

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